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TOP 60 Consejos Para Hacer Tu Maleta De Viaje

Los 60 mejores consejos sobre cómo preparar el equipaje, dados por los viajeros trotamundos que regularmente comparten sus experiencias en portales y revistas de viajes.

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1. Lo básico en la mochila

Si viajas regularmente, debes establecer un set de artículos que indispensablemente deben ir a mano en la mochila.

Una buena lectora no puede olvidar un libro o una revista. Los tapones para los oídos pueden ser requeridos durante el viaje, igual que un pañuelo ligero, los medicamentos en uso y una galleta energética para mitigar el hambre.

Tu propia experiencia te ayudará a definir tu «kit imprescindible» a mano.

2. Utiliza cubos de embalaje

Los cubos de embalaje de diferentes tamaños están diseñados para hacerte la vida más fácil en la organización de tu equipaje.

Si sabes cuál es el cubo en el que llevas las camisas, no tendrás que revolver en toda la maleta o la mochila para encontrar la que buscas.

3. Pon un sarong en la valija

En vez de utilizar un valioso espacio en tu valija para introducir una voluminosa y costosa toalla de lujo, prueba llevando en su lugar un sarong.

Esta práctica pieza te ofrece la posibilidad de utilizarla para secado y como vestimenta, embalaje de artículos frágiles, improvisado mantel de picnic o toalla para tomar el sol.

Son ligeros y se secan rápidamente, incluso en climas húmedos.

4. Lleva bolsas de plástico suficientes

Las bolsas de plástico son los clasificadores por  excelencia de la ropa usada durante un viaje. Sirven para mantener la ropa sucia o húmeda separada de la ropa limpia.

Es recomendable utilizar una bolsa para los calcetines y la ropa interior usada y otras para el resto de la vestimenta.

En los viajes, compartimentar ahorra tiempo y molestias y las bolsas plásticas son unas grandes aliadas. Además, vacías no pesan nada y ocupan muy poco espacio.

5. Añade una gran bolsa para basura

¡Limpia, por supuesto! Una bolsa grande para basura cabe en cualquier compartimiento del equipaje y el espacio que ocupa es insignificante si está bien doblada; además, el peso es despreciable.

Te servirá para proteger la mochila de la lluvia, para guardar la ropa sucia en un viaje familiar e incluso como un mantel de picnic de emergencia.

6. Guarda en bolsas ziploc

Los productos que fluyen pueden mojar y manchar cosas del equipaje si se escapan de sus contenedores, inutilizando temporal o definitivamente los artículos de viaje, especialmente la ropa con la que entren en contacto.

Por ello es conveniente poner en bolsas ziploc de cierre hermético el champú, la crema dental, las lociones, los aceites y otros cosméticos.

Los dispositivos electrónicos también agradecen esta protección.

7. Fracciona

En un viaje de fin de semana en el que solo consumirás dos o tres comprimidos multivitamínicos, no es necesario que te lleves la caja completa.

Si son de los que vienen en estuches plásticos, basta con que lleves uno o que cortes con una tijera la cantidad que vas a consumir, dejando el resto en casa.

Si son de presentación en frasco, pon los comprimidos necesarios en una pequeña bolsa ziploc de cierre hermético.

Este  mismo fraccionamiento puede hacerse con varios productos que llevarás en tu viaje. La suma de pequeños espacios ahorrados al final se convierte en un buen espacio economizado.

8. Enrolla

Por alguna razón, tenemos en la cabeza que la ropa doblada ocupa menos espacio en la valija y se arruga menos, pero no es así.

Cuando doblamos una camisa, los planos de la tela forman ángulos cerrados que terminan en las conocidas marcas cuando desdoblamos la pieza.

Una camisa enrollada retoma su forma original más fácilmente que una doblada.

9. Aplica la regla del 90 – 3

El 90 se refiere al porcentaje en el que debes cargar tu valija; aguanta las ganas de seguir empacando y deja un 10% de espacio libre; recuerda que los suvenires necesitan un lugarcito.

Después que hayas terminado la valija, imagina que estás obligado a extraer tres artículos; sácalos y viaja sin ellos.

Si durante el viaje extrañas alguna de las cosas que dejaste, consuélate con que cargaste menos peso. Si no las extrañas, que es lo más seguro, ¡enhorabuena!

10. Aplica la regla del 100 – 50

Si no te convence la regla del 90 – 3, quizá te funcione la del 100 – 50. Esta estrategia de embalaje consiste en preparar la valija con todo lo que razonablemente creas que necesitarás, para luego reducirla en un 50%, excluyendo la mitad de lo que seleccionaste en principio.

Si la mitad te parece exagerado, prueba con otra proporción algo menor. Una máxima de los viajes es que a los viajeros siempre les sobran cosas, nunca les faltan.  Todas estas trampitas son para que no andes acarreando artículos innecesarios.

11. ¡Abre los ojos!

¿Te imaginas salir de viaje con tus lentes de contacto y perder alguno? Si solo son estéticos, el mal es menor, pero si son correctores, tendrías que buscar una óptica para salvar las vacaciones.

Las personas que usan lentes de contacto correctores deben tomar la previsión de llevar un par extra, sobre todo en viajes largos y fuera de las ciudades.

12. ¡Vivan los jeans!

Cuando estés planeando tu próximo viaje, piensa en el tiempo que necesitarás jeans y otra ropa informal, y en el tiempo que requerirás ropa formal.

A menos que vayas a asistir como embajadora a una Asamblea General de las Naciones Unidas, los jeans ganarán holgadamente la comparación.

13. Olvida los tacones

A menos que acudas a un evento en el que estés segura de que necesitarás tacones, ponerlos en la valija para cubrir alguna necesidad improbable, siempre termina en un desperdicio de espacio.

De todas formas, las chicas que no soportan salir sin la seguridad mental de contar con unos tacones, deben pensar en una combinación vestido – calzado que maximice las posibilidades de elegancia, minimizando el espacio requerido en la maleta.

14. No olvides los sujetadores

Los sujetadores de tus rutinas diarias no siempre coinciden con tus necesidades en un viaje. Al seleccionar tus artículos de equipaje, asegúrate que llevas los sujetadores adecuados.

Las expertas en viajes recomiendan llevar un sujetador de todos los días, uno sexy y otro deportivo.

15. Mantén lejos las botas de senderismo

¡Por supuesto, a menos que seas una senderista que viaja a practicar su entretenimiento favorito por unos lugares increíbles!

Las probabilidades de hacer senderismo en un viaje que no tiene por objetivo este deporte son muy bajas.

Las botas de senderismo son voluminosas y pesadas, y cargarlas en la mochila solo para que no falten, no tiene sentido. En caso de extrema necesidad, los tenis pueden ayudar.

16. Detente en el vestido

No se le puede pedir a una dama que salga de viaje sin un vestido, pero sí es necesario recordar que la selección tiene que ver más con la seguridad que con el gusto personal.

Quizá tengas que dejar en casa el vestido que más te agrada y poner en la valija uno que te sirva en diferentes circunstancias. Las viajeras expertas recomiendan el negro y el marrón como los “colores seguros”.

17. El trópico es ligero

La ropa voluminosa es para los climas fríos. Si tienes previsto viajar a un país tropical, piensa en términos de espesor y empaca la ropa más delgada posible.

Quizá en tu ciudad nunca uses bermudas, pero en el trópico estarás más a tono si andas en pantalones cortos.

Y no vayas a creer que los bermudas son estrictamente para la playa. En algunas islas del Caribe, como las Bermudas, forman parte del traje de negocios.

18. ¡Guerra a los zapatos!

Los mayores enemigos de una valija son los zapatos, tanto por peso como por volumen. Ningún caballero debería viajar con más de dos pares de zapatos, que serían unos tenis y un par multipropósito.

El par multipropósito está en esa frontera en la que sirve  tanto para salidas informales como formales.

Para las damas el máximo es de tres: deportivo, casual y tacones, estos últimos sí serán realmente necesarios. Más de eso es un exceso.

19. ¡Paz con la bufanda!

Independientemente del clima del lugar al que vayas, siempre le encontrarás alguna utilidad a una bufanda.

El espacio que ocupa y su peso son insignificantes, y puede tener múltiples usos. Sirve como protector del cuello en ambientes fríos, como pieza para realzar un atuendo elegante.

También puede emplearse como almohada, como sarong en la playa, como envoltorio de cosas frágiles e incluso como manta de picnic.

20. Trabaja con listas de chequeo

Personalmente, dispongo de tres listas de viajes en las que tengo anotadas las cosas que necesito empacar y verificar, dependiendo del destino y medio de transporte: viajes en mi coche, viajes aéreos nacionales y viajes internacionales.

Cada vez que voy a salir de viaje, pongo en pantalla o imprimo la lista correspondiente y voy tachando todo lo que tenga ok.

Poco antes de salir de casa hago una verificación final con mí lista. Me ha funcionado muy bien.

21. Añade más ropa íntima

Entre tantas indicaciones de “no empaques tal cosa” y “no metas esta otra” es justo que aparezca alguna que vaya en sentido contrario.

Quizá sea una recomendación que sobre, porque a casi todo el mundo le gusta empacar más ropa interior de la necesaria.

La ropa íntima ocupa poco espacio y no hay nada más incómodo en un viaje que la carencia de una de estas piezas en condiciones de uso.

Hay chicas que llevan el doble de bragas de las que estiman necesitar; quizá sea excesivo, pero no es voluminoso.

22. Racionaliza los juguetes

Los niños siempre querrán llevar de viaje la mayor cantidad posible de sus juguetes preferidos. A los padres les toca la ingrata tarea de decirles que eso no será posible.

Pero no hay por qué preocuparse. A la mayoría de los niños les basta con su iPad y un juguete para viajar felices. Si el periplo es entretenido, muy pronto ni recordarán todo lo que querían llevar.

23. Empaca varias capas

Las capas son más ligeras que los abrigos, ocupan mucho menos espacio y en muchas ocasiones pueden cumplir perfectamente la función de arropar.

Las familias que viajan con varios niños pueden ahorrar mucho espacio de valija si lleva varias capas y no un montón de abrigos.

Las capas pueden combinarse con camisetas y camisas de manga larga para completar la funcionalidad del atuendo.

24. Personaliza dentro de la maleta

Hay familias a las que les gusta partir con una sola maleta para todos en los viajes cortos. Puede ser práctico, siempre y cuando los artículos de 3 o 4 personas no estén entremezclados dentro de la valija.

Para evitarlo, has que cada miembro de la familia lleve su «maleta» particular dentro de la valija única, clasificando las pertenecías de cada quien con cubos de embalaje o con bolsas plásticas.

25. Pon a los niños a seleccionar

La estrategia de permitir que cada niño prepare autónomamente su mochila o maleta podrá sonar muy bien desde el punto de vista pedagógico, pero no funciona para el mejor viaje.

Lo mejor es decirles a los chicos las cantidades de piezas que pueden llevar y a partir de allí, sí darles la posibilidad de seleccionar las que más resulten de su agrado.

26. Llévale una querencia a la mascota

Si vas a viajar con tu mascota, es bueno que también le lleves alguno de los objetos que usa frecuentemente en casa.

Una almohada o un juguete con el que esté familiarizado tu perro le permitirá cargar consigo el olor del hogar, por lo que su viaje y sobre todo el hospedaje en lugares extraños serán más relajados. Tu mascota te agradecerá partir con un “pequeño trozo” de casa.

27. Añade un rollo de cinta

La cinta de embalar ofrece múltiples prestaciones a los viajeros, sobre todo en las excursiones y viajes de aventura, como hacer pequeña reparaciones y cerrar herméticamente algunos contenedores.

28. Empaca lo viejo para tirarlo

Un viaje en una buena ocasión para darle un último uso a esas piezas de la vestimenta que estamos a punto de tirar o de regalar.

Esta ida sin retorno para algunos artículos liberará espacio para traer los suvenires y demás cosas que puedas adquirir durante el viaje.

Por ejemplo, puedes confeccionarte un pijama con un pantalón de chándal ya algo rotito y una playera viejita. Alguien quizá agradezca el regalo cuando lo dejes en el hotel.

29. Aprovecha los huecos de los zapatos

Los zapatos son como pequeñas embarcaciones que frecuentemente van sin carga en los viajes. Esos espacios vacíos pueden utilizarse para meter calcetines, ropa interior, joyas, bisutería y otros artículos pequeños.

Es conveniente poner antes las cosas en bolsas plásticas para evitar que tomen el olor del interior del calzado. Si ya decidiste llevar botas de caña alta ¿te imaginas cuántas cosas caben en ellas?

30. Recuerda tus aceites esenciales naturales

No dejes en casa tu aceite natural floral, hierbal o el que prefieras. Quizá no puedas llevarlos todos, pero con uno o dos bastará.

Son muy útiles en los viajes, ya que aparte de sus aplicaciones cosméticas y aromatizantes, algunos aceites tienen propiedades insecticidas y acaricidas y pudieras necesitarlos como “fumigador” de emergencia.

Mucha gente utiliza el aceite de limón como desinfectante de manos donde quiera que vaya.

31. No te quedes fuera por un botón

No es seguro que en hotel en el que te instales haya alguien que pueda socorrerte con una cosida de emergencia en el caso de que una pieza de vestir insustituible pierda un botón o una costura en el momento en el que te estás alistando.

Una aguja y un par de carretes de hilo, uno de color oscuro y otro claro, salvarán esta situación.

Una chica comentó que conoció al amor de su vida cuando lo sacó de un apuro de este tipo en un hotel.

32. Adquiere una mochila como equipaje principal o complementario

Las mochilas son mucho más prácticas como valijas que las piezas rígidas utilizadas como equipaje de mano.

Actualmente se consiguen mochilas grandes, intermedias y pequeñas, en distintas calidades de materiales de fabricación y para todos los presupuestos.

Las mochilas son insuperables cuando se trata de acomodarlas en los estrechos compartimientos de equipaje de mano de las aerolíneas.

33. Usa valijas pequeñas

Dos reglas universales del mundo de los viajes son que el pasajero siempre empaca cosas hasta llenar la valija, sea cual sea su tamaño; y que generalmente a todo viajero le sobran artículos durante un viaje.

Con ese comportamiento tranquilizamos el espíritu al ir “sobre seguros”, pero castigamos a la columna vertebral con un peso innecesario.

El minimalismo para la selección y uso de valijas es la estrategia más recomendable. Ya no vivimos en los tiempos en los que había que cargar con todo porque nada se conseguía en el camino.

34. Verifica las restricciones si compras una valija grande

Si de todas formas optas por comprar una maleta o una mochila grande, antes de hacer la adquisición debes tener en cuenta las limitaciones dimensionales para introducir equipaje de mano en las cabinas de los aviones.

En la mayoría de las líneas aéreas estadounidenses, el tamaño máximo del equipaje de mano se encuentra en torno a 22  x 14 x 9 pulgadas, que representa una capacidad de 45 litros.

Sin embargo, estas dimensiones pueden ser problemáticas con líneas aéreas que sirven rutas locales.

35. Cíñete un cinturón de dinero

Estas pequeñas carteras de cintura son muy prácticas para llevar billetes, monedas, tickets y otros pequeños artículos que se necesitan a mano.

Tienen la ventaja de que se cargan con una parte del cuerpo que va desocupada, a menos que la uses para ese fin, liberando manos y hombros para las cargas más pesadas.

También son llamadas riñoneras y koalas y las hay desde las muy baratas hasta las de marca.

36. Mete en la valija una chaqueta ligera

Independientemente de que te dispongas a hacer un viaje a un destino tropical de playas paradisíacas, con días candentes y noches cálidas, siempre es prudente llevar una chaqueta ligera, de ser posible, plegable para que no ocupe demasiado espacio de equipaje.

Nunca sabes si podrás necesitarla en una noche en la que refresque repentinamente o en un local con el aire acondicionado demasiado frío.

37. Recuerda un bolso plegable

Son esas bolsas livianas que se pueden plegar y doblar para meter en cualquier rinconcito escondido de la valija.

Las hacen de tejidos resistentes y duraderos, cuentan con cuerdas para colgarlas del cuello y pueden cumplir la función de equipaje de mano en un viaje corto, cuando una mochila resulta demasiado grande.

Además, ayudan a economizar al hacer pequeñas compras en supermercados y otras tiendas en los que cobran las bolsas.

38. No olvides un pequeño foco

Es un artículo imprescindible en un viaje a la montaña, al desierto y a lugares por el estilo. Los que se ciñen a la cabeza son más prácticos ya que dejan las dos manos libres para tantear en la oscuridad.

La linterna del teléfono móvil ayuda, pero podrías quedarte incomunicado por agotar la carga y entonces tendrías dos problemas en vez de uno.

Hay países en los que los cortes de electricidad son frecuentes y los hoteles no cuentan con plantas de emergencia. Si estás en uno de estos lugares, es posible que necesites el foco para salir de una oscura habitación.

39. Clasifica tus documentos en carpetas plásticas

Hay países en los que los trámites de entrada, estadía y salida son muy complicados, exigiendo cualquier cantidad de papeles.

En estos casos, clasificar en carpetas documentos como pasajes, permisos, reservaciones, certificados de vacunación, seguros de viaje y otros, puede ahorrar tiempo y angustias.

Estas carpetas livianas se consiguen con broche de cierre y en distintos colores; además, también sirven para organizar mapas, planos, diagramas y otras ayudas de viaje.

40. Usa bolsas secas en medios húmedos

Las dry sacks más pequeñas son vitales para guardar componentes electrónicos o muy delicados, como teléfono móvil, cámara, lentes y otros, mientras practicamos deportes acuáticos y otras actividades que implique riesgos de que estas piezas queden arruinadas por la humedad.

Las dry sacks más grandes son útiles para mantener totalmente secas las piezas de vestir, la cobija, el saco de dormir y otros artículos que sería una calamidad que se mojaran en un ambiente sin recursos para hacer un secado rápido.

41. Ten en la mochila unas toallitas

Hay personas tan escrupulosas con su higiene, que no utilizan un asiento de autobús, tren o avión sin limpiarlos con unas toallas desechables que siempre llevan consigo.

Son una minoría, pero es verdad que todos deberíamos tener mucho cuidado cuando usamos, por ejemplo, una baño público.

Hay paquetes de toallas desinfectantes y antibacterianas que pueden adquirirse por menos de US$ 1,50.

42. Carga tu kit de primeros auxilios

Sobre todo en un viaje con niños, es conveniente tener en el kit un producto desinfectante y algunas banditas para curar una pequeña herida.

Igualmente, medicamentos contra náuseas y mareos, antidiarreico, antigripales, analgésicos, gotas oculares y  descongestionante nasal, entre los más importantes.

En los viajes al campo o a la montaña estos kits son vitales.

43. Guarda información de emergencia

Nunca partimos de vacaciones pensando que vamos a tener un accidente o una emergencia de salud en el camino, pero es mejor tomar una precaución para el improbable evento.

Consiste en identificar claramente y guardar en la cartera una pequeña cartulina con los nombres y forma de contactar a por lo menos dos personas en caso de emergencia.

El aviso podría ser más rápido que buscando información de contacto  en el móvil y además, la cartulina no se descarga.

44. Lleva un tendedero en miniatura

Las mini cuerdas elásticas que son parecidas a las coletas utilizadas para recoger la cabellera, pero más largas y resistentes, pueden ser útiles para varias cosas durante un viaje.

Sirven para sujetar una puerta, mantener unidas varias cosas como piezas de equipaje e improvisar un pequeño tendedero de ropa en la habitación del hotel o en el exterior de la cabaña.

En caso de necesidad, también pueden utilizarse como sujetador del pelo.

45. Cuida tus pies

No corras el riesgo de andar por superficies como pisos de duchas y salas de cambio de vestimenta en clubes, con los pies desprotegidos.

Los gérmenes pueden atacar en cualquier lugar y la mejor protección para los pies son unas sandalias de baño livianas, que también pueden servirte para ir a la playa y a otros lugares informales.

Cómpralas planas y livianas para que no abulten el equipaje. Las que son demasiado baratas, generalmente duran muy poco.

46. Pon algunos sobres

Media docena de sobres corrientes de papel sirven para pequeñas cosas durante un viaje y no representan nada en términos de carga.

Por ejemplo, ayudan a entregar discretamente una gratificación al guía del tour y a clasificar papeles. También pueden guardar una pequeña reserva de dinero para el viaje de retorno o para casos de emergencia.

Pon algunos sobres en la valija en tu próximo viaje. Si retornas habiéndolos empleado, se habrán ganado un lugar en tu lista de chequeo de equipaje.

47. Lleva bisutería en vez de joyas

Los buenos ladrones quizá distingan la bisutería fina de las joyas auténticas, pero es mejor no correr riesgos, en caso de que viajes a países y ciudades donde son frecuentes los atracos en las calles.

En estos sitios, lo mejor es no llevar nada encima que parezca de valor y por supuesto, evitar los barrios y zonas más peligrosas, pero si no soportas las ganas de portar algún elemento, trata de que no sea muy costoso.

48. Sé discreta con el móvil

Los teléfonos móviles, sobre todo los de última generación, son objetos perseguidos insistentemente por el hampa en muchos países y ciudades.

Por supuesto, tendrás que resistir las ganas de poner el móvil en el bolsillo posterior de ese mini short con el que luces un trasero espléndido; sería demasiado provocador. Carga tu móvil de manera discreta y de ser posible, ponle un forro barato, que no llame la atención.

49. Toma una previsión contra el hambre

A veces durante un viaje, el hambre ataca en el momento más inoportuno, cuando no tenemos a mano un lugar para comprar un tentempié.

Ese problema se resuelve llevando algunas galletas energéticas en la mochila. Adquiere las que no tienen mucho chocolate y otros componentes que pueden derretirse en los ratos de calor que casi siempre tenemos en los viajes.

Hay galletas para todos los gustos, desde las clásicas, ricas en grasa y calorías, hasta las preferidas por los entusiastas del fitness.

50. Incluye una funda de almohada

Esta pieza te permitirá cubrir la de la almohada que vayas a utilizar debajo de tu cabeza en la habitación del hotel, por si esta tiene algún ácaro u otro animalito microscópico o elemento indeseable.

Luego puede servir como embalaje de un objeto valioso y frágil durante el viaje de retorno.

Usa preferiblemente una funda hipoalergénica con cremallera, para mayor seguridad y protección contra una posible alergia.

51. Lleva un adaptador universal

Es una previsión importante, sobre todo cuando no sabes qué tipo de enchufes te esperan en el país o lugar de destino.

Sería una lástima que se te descargue el móvil y no puedas recargar su batería por falta de un adaptador.

Igual podría ocurrirte con el secador de pelo, la mini plancha, la máquina de afeitar eléctrica y otros objetos de viaje que trabajan con electricidad.

De todas formas, cuando vayas a un sitio algo exótico, verifica antes el voltaje de trabajo de la red eléctrica y el tipo de enchufes que utilizan.

52. No olvides los tapones para los oídos

Su utilidad puede ir mucho más allá de su función contra los ruidos molestos. Pueden servir para evitar que el agua de la piscina entre a los oídos y si has viajado al desierto, para impedir que lo haga la arena que a veces puede formar una nube impulsada por la fuerza del viento.

Los hay desde los desechables y muy baratos, hasta los reusables que tienen una cuerda para facilitar su colocación y evitar que se pierdan.

53. Toma previsiones con el té

Si eres fanática del té y estás habituada a un tipo y marca, nada te cuesta poner algunas bolsitas o una porción en una bolsa de cierre hermético.

Esta es una precaución conveniente, sobre todo cuando vas a un lugar por primera vez, en el que no sabes si tendrán tu producto favorito para un rato de relax a media tarde.

54. Lava tu ropa

Estar bien preparado para lavar la ropa durante un viaje, ahorra peso en el equipaje y es algo que los mochileros saben muy bien y hacen durante sus recorridos.

Una cuerda plástica que se pueda estirar puede servirte como tendedero en el hotel. Las otras cosas que necesitarás son un tapón universal de fregadero y el polvo de lavar.

Por supuesto, mientras más fácil de lavar y de secar sea la ropa que lleves, más cómodo será el proceso de mantener una o dos mudas de ropa limpia.

55. Pon las llaves de la casa en el equipaje de mano

Algunos manojos de llaves pueden ser algo pesados e inducirte a ponerlos en el equipaje que va en carga en el avión. Sería un error, sobre todo en el viaje de retorno.

Imagina que tus maletas se traspapelan y que llegas a tu ciudad de residencia con las llaves de la casa viajando por esos desconocidos mundos de Dios. Asegúrate de poner esas llaves en el equipaje de mano.

56. Lleva un llavero viajero

¿Para qué tienes que llevarte de viaje las llaves de las puertas internas de tu apartamento, las del apartamento de tu novia y la del locker personal en el club? No tendrán ninguna utilidad durante el viaje, añaden peso y si se extravían, suman un problema adicional innecesario al retorno.

Hay viajeros frecuentes que se hacen un llavero solo con una o dos llaves que necesitarán al regreso para entrar a la casa. Es su llavero viajero.

57. Carga solo los documentos necesarios

Está bien que en la billetera de un caballero  o en la carterita de mano de una dama que salgan de viaje vayan algunos billetes, el documento nacional de identidad, el certificado de conducir y las tarjetas de débito y de crédito.

Pero ¿para qué se van a ir de viaje la tarjeta de entrada al club y otros documentos que solo se utilizan en el sitio de residencia? Dejarlos a buen resguardo en casa previene una posible pérdida durante el viaje.

58. Prueba el peso de tu maleta

Después que termines de hacer tu maleta, prueba a caminar una corta distancia y a ascender y a descender con ella por algunos peldaños. Igualmente, pésala en la báscula personal para verificar que no supere el límite establecido por la línea aérea.

Si te sientes demasiado incómoda, significa que no soportarás llevarla por mucho tiempo por un pavimento en el que no pueda deslizarse y que será difícil para ir por escaleras mecánicas. En ese caso, tendrás que aligerarla sacando algunas cosas.

59. Lleva un pequeño atomizador con tu fragancia

Para viajar no es necesario que vayas cargando con el frasco completo de tu fragancia favorita, sobre todo si este es algo grande y pesado. Adquiere una versión pequeña para viajes o pon un poco en un frasco pequeño.

60. Incluye un jabón multiuso

Algunos productos son polifacéticos y pueden cumplir aceptablemente varias funciones durante un viaje, lo que evita tener que ir cargando con varios envases.

Por ejemplo, el Jabón Líquido Dr. Bronner’s puede utilizarse para lavar la ropa, como jabón de baño y para las manos, como champú e incluso como pasta dentífrica.

Esperamos que estas 60 recomendaciones te ayuden a hacer un maleta completa y sin excesos ¡Feliz viaje!

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