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Parque Nacional Desierto de los Leones: todo lo que ocupas saber

A pocos kilómetros del ajetreo y el estrés de la Ciudad de México hay un remanso de paz, tranquilidad, belleza y buen aire para pasar un día encantador.

Todo eso en compañía de la naturaleza, de las leyendas que encierra un antiguo monasterio carmelita, de sabrosa comida y de muchos otros entretenimientos.

Acá te decimos todo lo que necesitas saber sobre el Desierto de los Leones, que no es ni un desierto ni un lugar de leones, sino un sitio fresco, encantador y muy seguro.

¿Dónde se encuentra el Desierto de los Leones?

El Parque Nacional Desierto de los Leones se encuentra al suroeste de Ciudad de México, en la Delegación de Cuajimalpa de Morelos.

Geográficamente está integrado a la Sierra de las Cruces, que marca el límite de los valles de México y Cuautitlán, dentro del Eje Neovolcánico Transversal.

Abajo el mapa de Desierto de los Leones:

Cómo se llega al Desierto de los Leones

El acceso en auto desde Ciudad de México puede hacerse por la carretera México-Toluca o por la Avenida de los Insurgentes Sur, San Ángel, por la vieja ruta al Desierto de los Leones.

De la estación del metro de Barranca del Muerto salen camiones en dirección a Santa Rosa. Baja en la última parada y toma un taxi hacia el Desierto de los Leones, que está a 8 km desde este punto.

Desierto de los Leones cómo llegar en metro

Lo más conveniente es viajar hasta la parada de metro de Barraca del Muerto (línea 7) y luego tomar el camión hacia Santa Rosa.

Otra opción es ir a la estación del metro de Mixcoac (líneas 7 y 12) y luego tomar el autobús de la ruta de Santa Rosa.

Cómo llegar al Desierto de los Leones desde Observatorio

Puedes hacer el circuito por metro desde Observatorio hasta Barranca del Muerto y después tomar el camión a Santa Rosa.

También puedes bajar en Observatorio y abordar un autobús de las rutas 5 o 7 en dirección a Acopilco. Baja en el Puente de la Venta, camina hacia la sede de los bomberos de Cuajimalpa y toma un taxi para el Desierto de los Leones.

Cómo llegar al Desierto de los Leones desde Tacubaya

Si bajas en la estación del metro de Tacubaya, frente a las Escuela Militar toma un autobús en dirección a La Venta. Desciende en la entrada de La Venta y toma un taxi o camina hasta el Desierto de los Leones (son unos 5 km).

¿Por qué le dieron el nombre de Desierto de los Leones?

Hay dos versiones que dan razón del nombre. Una señala que el bosque donde fue construido el monasterio era hábitat de muchos gatos monteses, también llamados leones americanos. Estos animales sorprendieron a los españoles, quienes los consideraban unos pequeños leones.

La segunda versión indica que los propietarios de las tierras y representantes de los carmelitas descalzos ante la corona española eran unos hermanos de apellido León.

La palabra “desierto”, en la denominación de un lugar boscoso y con numerosas fuentes de agua dulce, se debe a lo aislada que estaba el área a principios del siglo XVII, que era uno de los requisitos para la vida monacal.

Qué hay en el Desierto de los Leones

El Parque Nacional Desierto de los Leones se encuentra en la Delegación de Cuajimalpa de Morelos, al poniente de la Ciudad de México.

Sus principales áreas son un amplio bosque y las edificaciones que se conservan del exmonasterio de los carmelitos descalzos, la cual funcionó en el lugar entre principios del siglo XVII y comienzos del XIX.

Fue declarado parque nacional en 1917 y tras un período de administración federal, es manejado por el gobierno del D.F. desde 1999.

Bosque del Desierto de los Leones

Es un espacio natural de 1866 hectáreas en el que crecen majestuosamente especies arbóreas y otras plantas y en el que vive una enorme variedad de animales.

La fauna abarca aproximadamente siete especies de anfibios, 9 de reptiles, 100 de aves y 30 de mamíferos.

Desperdigadas por el bosque están varias ermitas que forman parte de rutas de peregrinos y de personas interesadas en la arquitectura y la historia religiosa.

El bosque está disponible para actividades deportivas al aire libre, picnics, juegos y otros entretenimientos.

Exmonasterio del Desierto de los Leones

Fue erigido por los carmelitas descalzos, quienes lo abandonaron en medio de la Guerra de Independencia.

Tras un período de abandono, fue recuperado como parte del Parque Nacional Desierto de los Leones, conservándose edificaciones como la iglesia del antiguo monasterio con su campanario, la hospedería, la biblioteca, el comedor, los sótanos y la Capilla de los Secretos.

Entre los vestigios de las edificaciones coloniales se encuentra el bello espacio ajardinado, llamado el Jardín de los Secretos.

Otros espacios

En el parque nacional también se hallan el Jardín de la Fuente (un sitio ajardinado con hermosas plantas y una fuente de piedra) y el Museo Bicentenario (un museo de sitio).

El parque cuenta con un restaurante en el que el desayuno se sirve con pan recién salido del horno y la carta de comidas y cenas ofrece lo mejor de la gastronomía nacional e internacional.

Qué hacer en el Desierto de los Leones

En el parque nacional tienes disponibles múltiples actividades ecoturísticas, culturales y de sano entretenimiento.

Practica deportes

El parque es un lugar magnífico para practicar deportes como caminatas, jogging, ciclismo de ruta y ciclismo de montaña, todo gracias a sus caminos y brechas de diferentes pendientes.

Por su altitud a 2500 metros sobre el nivel del mar (msnm) y la frescura del ambiente, el parque es excelente para el acondicionamiento físico de competencia de diferentes niveles.

Varios atletas profesionales (nacionales e internacionales) realizan sus programas de acondicionamiento físico en el Desierto de los Leones

El parque es custodiado por guardabosques, lo que permite realizar las actividades deportivas en las mejores condiciones de seguridad y el personal está atento para atender cualquier requerimiento de los visitantes.

Asiste a los eventos artísticos y culturales

En los diferentes espacios del parque (como el Museo Bicentenario, la nave mayor de la que fuera la iglesia monacal, el Jardín de los Secretos y la biblioteca) se realizan conciertos, obras teatrales, exposiciones artísticas, conferencias culturales, ferias, festivales y eventos ecológicos.

La nave mayor de la antigua iglesia tiene capacidad para 250 personas y su acústica facilita la música clásica y coral.

Las áreas del parque son utilizadas para tomas cinematográficas, sesiones fotográficas, presentaciones de libros y otras obras, seminarios, cursos y reuniones.

Celebra una fiesta o evento por todo lo alto

En el Desierto de los Leones pueden realizarse espléndidamente celebraciones como bodas, bautizos, 15 años y eventos empresariales e institucionales, todo en el marco de su sobria e histórica arquitectura colonial, la cual está rodeada de bosques.

La hostería, el comedor y la biblioteca son espacios adyacentes, cada uno con su particular ambiente, todos ideales para celebraciones íntimas de hasta 70 invitados.

La renta de los espacios cerrados (nave mayor de la iglesia, hostería y biblioteca) tiene una tarifa de 10000 MXN (521 USD).

Observa la naturaleza

Dentro del bosque de más de 1800 hectáreas hay hermosas especies de fauna y flora para deleitarse con un verdadero festival de observación de la biodiversidad. Las arboledas brindan sombra y cobijo a una gran variedad de animales.

La fauna del Desierto de los Leones incluye reptiles, anfibios, aves y mamíferos, entre los que destacan halcón, pájaro carpintero, conejo, tlacuache, mapache, zorro gris, coyote, venado de cola blanca, halcones y murciélago.

Cómo es el clima del Desierto de los Leones

El clima en el Desierto de los Leones Ciudad de México es fresco, húmedo y nublado. La temporada más fresca va de noviembre a enero, con una temperatura máxima promedio de 19 °C, con los niveles más bajos, aproximándose a 1 °C.

El período templado es entre finales de marzo y principios de junio, con una temperatura promedio de 23 °C y mínimos y máximos de 7 °C y 24 °C.

La época más lluviosa es de mayo a octubre, con una probabilidad superior al 40 % de que en el día se produzcan precipitaciones.

¿Cuál es el costo de entrada del Desierto de los Leones?

El acceso al parque nacional tiene un precio de 10,5 MEX. El parque está abierto de martes a domingo, entre 9 a. m. y 5 p. m. Los lunes está cerrado por mantenimiento.

Las visitas guiadas se gratifican con donativos.

Teléfonos de contacto: (0155) 5814 1171 y 5814 1172.

Museo del Desierto de los Leones

El Museo Bicentenario es un museo de sitio con cuatro salas de exposiciones. Está situado en el Parque Nacional Desierto de los Leones.

El museo exhibe maquetas del conjunto, animales disecados, fotografías históricas de la Delegación de Cuajimalpa de Morelos y otras piezas y documentos de interés.

También es utilizado para eventos culturales: conciertos musicales, exposiciones artísticas, artesanales y fotográficas, proyecciones de cine, montajes teatrales y conferencias.

El Museo Bicentenario abre de martes a domingo, entre 10 a. m. y 5 p. m. La entrada cuesta 14 MXN.

Además, en el parque está el Museo Zapata, que recuerda que las fuerzas del ejército zapatista dirigidas por Valentín Reyes, quien operaron en el Desierto de los Leones.

¿Cuánto mide el Desierto de los Leones?

El parque tiene una extensión de 1866 hectáreas (18,66 millones de m2).

¿Qué tipo de bosque es el Desierto de los Leones?

El área del Parque Nacional Desierto de los Leones es rica en fuentes de agua que han servido para abastecer a la Ciudad de México desde el virreinato.

Estos arroyos y manantiales en un ambiente nublado, frío y húmedo, favorecen el crecimiento y mantenimiento de árboles típicos del Eje Neovolcánico.

Una parte vegetación silvestre y otra desarrollada mediante planes de reforestación, especialmente después de algunos incendios que han afectado al parque.

Entre los árboles se distinguen oyamel (Abies religiosa), pino de las alturas u ocote blanco (Pinus hartwegii) y varios tipos de robre blanco (Quercus laurina, Quercus castanea y Quercus muehlenbergii).

Igualmente, se observa el pino amarillo mexicano (Pinus patula), el cedro de San Juan (Cupressus lusitánica) y el ocotes (Pinus montezumae y Pinus ayacahuite).

También se han contabilizado unas 100 especies de hongos, algunos comestibles y otros tóxicos. Entre los comestibles están amanita de los césares o huevo de rey (Amanita caesarea), seta calabaza (Boletus edulis) y mízcalo (Lactarius deliciosus).

Los hongos venenosos son, entre otros, matamoscas (Amanita muscaria) y falso galipierno o amanita pantera (Amanita pantherina).

Dónde comer en el Desierto de los Leones

En la zona del parque nacional hay varios y excelentes restaurantes para que complementes los magníficos entretenimientos del Desierto de los Leones con una comida a todo dar.

Sudestada

Es una churrasquería argentina con amplia variedad de cortes y platos, ideal para una comilona en familia.

La atención es esmerada y la carne es tierna y preparada en su justo punto de cocción, con exquisita sazón. La carta de vinos es extensa.

Dirección: Avenida Arteaga y Salazar 68, Esquina Veracruz, Delegación de Cuajimalpa de Morelos, Ciudad de México.

Cabanna

Tiene un agradable ambiente y su relación calidad-precio es conveniente. La comida es sabrosa y los fines de semana tienen actividades para entretener a los niños.

Los pequeños disfrutan los nuggets de pescado, la pizza gobernador y los quesitos con camarones.

Dirección: Avenida Juan Salvador Agraz 37, Colonia Lomas De Santa Fe, Torre Distrito Capital, Ciudad de México.

Guadiana Santa Fe

Es un restaurante que se distingue por la fidelidad que establecen los clientes con algunos de sus platillos, como el filete de res a la sal, la sopa de ostiones al pernoud, el mole verde y las entradas de abulón.

También se oyen excelentes opiniones del pozole de setas, los chiles en nogada, los chiles rellenos de chicharrón y el róbalo en hoja santa.

Dirección: Guillermo González Camarena 1000, Santa Fe, Ciudad de México.

Otros excelentes restaurantes muy cerca del Desierto de los Leones son Au Pied de Cochon (cocina francesa y europea), Carolo Santa Fe (contemporánea), Casa Bellinghausen (mexicana e internacional), The Palm (estadounidense, churrasquería) y Café Torino Santa Fe (italiana, pizzas).

Desierto de los Leones recorrido nocturno

El recorrido nocturno por los misteriosos aposentos del exmonasterio (llenos de leyendas) te transportará a la época del virreinato con toda su carga mítica.

El paseo es conducido por guías monjes que te llevarán por todos los rincones del conjunto, dejándote tomar un respiro de tranquilidad solo cuando atravieses los jardines.

En el trayecto, los guías van contando la historia del lugar y los principales acontecimientos ocurridos durante los 200 años de vida monacal.

Puedes vivir esta experiencia en el Desierto de los Leones los viernes y domingo desde las 8:30 p. m. a un precio de 154 MXN.

Desierto de los Leones cabañas

Si deseas darte tu tiempo para conocer el Desierto de los Leones en varias jornadas, en el parque o muy cerca del mismo hay varios alojamientos para que te instales confortablemente.

Habitaciones en el Bosque ofrece espacios con chimenea en un predio boscoso y de bonitos jardines y unas instalaciones con una decoración rústica y agradable.

Si prefieres un hotel de una conocida cadena, cerca del Parque Nacional Desierto de los Leones están el Hilton Ciudad de México Santa Fe y el Camino Real Santa Fe.

Desierto de los Leones leyendas nocturnas

El exmonasterio carmelita del Desierto de los Leones es objeto de varios mitos y leyendas construidos a lo largo de varios siglos, los cuales son referidos por los guías en los recorridos y comentados por los visitantes. Algunas de estas leyendas son las siguientes:

Monjes enloquecidos

Se dice que los monjes estaban sometidos a una disciplina rigurosa en extremo y que aquellos que se apartaban de la regla eran recluidos en un sótano llamado “laberinto oscuro”, existente debajo de la edificación.

Este laberinto era la parte más tenebrosa del monasterio. Los monjes encerrados estaban totalmente a oscuras y en soledad, expuestos al frío, la humedad y otras calamidades.

Tras varios días de castigo, los infortunados empezaban a alucinar y eran liberados, quedando marcados por mucho tiempo e incluso dementes.

Monjes fantasmales y ruidosos

Los monjes estuvieron en el lugar por dos siglos, pero se dice que continúan deambulando por los aposentos del monasterio.

Los creyentes afirman que se sienten ruidos producidos por el movimiento de sillas y muebles en los dormitorios y el comedor, que solo pueden ser ocasionados por los fantasmas de los monjes. Los guardabosques del parque más arriesgados, incluso, sienten el aroma de los alimentos.

Monjes rezadores y cantadores

Los cuidadores del parque señalan que en las noches oscuras se escuchan rezos, cantos y lamentos que parecen provenir del sótano y las celdas del monasterio.

Cementerio y penal clandestinos

Se afirma que el laberinto oscuro y los recovecos más apartados del monasterio fueron utilizados para esconder cadáveres y prisioneros.

Leyendas aparte, el monasterio fue empleado como escondite por bandidos y fue cuartel zapatista durante la Revolución Mexicana, así como fábrica de vidrio.

Aparición de San Juan Bautista

Se dice que la construcción de la capilla del monasterio, dedicada a San Juan Bautista, se hizo porque el predicador judío que, según el Evangelio, bautizó a Jesús de Nazaret y fue decapitado por petición de Salomé, se le apareció a uno de los monjes carmelitas.

Restaurante del Desierto de los Leones

Los monjes y monjas forman parte de la historia de la gastronomía mexicana y mundial con exquisitas creaciones que han pasado a la posteridad.

En México, la monja del siglo XVII, sor Andrea de la Asunción, inventó el mole poblano en el convento de Santa Rosa y, en Francia, el monje benedictino Dom Pierre Pérignon creó el champán.

En el Desierto de los Leones se encuentra El Restaurante de los Monjes, nombre que hace honor a la tradición culinaria de conventos y monasterios, y donde comerás como si fueras un invitado a la mesa del abad.

Exquisiteces como el venado y el jabalí realzan aún más en el paladar gracias al ambiente de tranquilidad, fraternidad y belleza del restaurante. No exageran cuando dicen que comer en El Restaurante de los Monjes es hacerlo cerca del cielo.

También atienden bodas, reuniones de trabajo y otros eventos.

Jardín de los Secretos Desierto de los Leones

Es un hermoso jardín situado en el área en la que se encontraba el huerto del monasterio. Los pinos y demás árboles que rodean la zona ajardinada filtran los rayos del sol y crean un mágico ambiente de luces y sombras.

El Jardín de los Secretos tiene una capacidad de 750 personas y es utilizado para bodas y otros eventos.

Desierto de los Leones mapa

Bodas en Desierto de los Leones

¿Te imaginas una boda en la que la ceremonia religiosa es oficiada en la nave central de la antigua iglesia monacal y la recepción tiene lugar en el espectacular Jardín de los Secretos?

Esa boda puede ser la tuya. El alquiler del jardín cuesta 20000 MXN (1041 USD) si tienes menos de 300 invitados y 30000 MXN (1562 USD) si son más de 300. El lugar puede acomodar a 750 personas.

Si deseas una celebración íntima y familiar, puedes rentar alguno de los espacios cerrados del parque.

Casa del Árbol Desierto de los Leones

Es un bello espacio arquitectónico enclavado en el corazón del bosque del Desierto de los Leones, formado por 25 cabañas erigidas en total armonía con la naturaleza.

El proyecto fue ejecutado por el arquitecto y escultor Guillermo Siliceo en un predio de 12 hectáreas de bosque y las construcciones siguen las asimetrías de la naturaleza.

El conjunto fue construido con criterios ecológicos sustentables, sin talar árboles y con materiales del entorno. Cuenta con un sistema de reciclaje del agua de lluvia. Las alegorías al budismo e hinduismo son evidentes.

La Casa del Árbol es escenario de sucesos culturales, como conciertos de música culta y creación de soundtracks cinematográficos.

Convento del Desierto de los Leones

Las principales áreas y dependencias conservadas del monasterio del Desierto de los Leones son las siguientes:

Iglesia

La iglesia en forma de cruz latina es del estilo sencillo y austero habitual en las edificaciones religiosas de los carmelitas descalzos. Una de sus cuatro capillas era utilizada para las sepulturas de los monjes.

El campanario (que está ubicado en la parte posterior del cuerpo principal de la iglesia) cumplía las funciones de reloj, ya que las campanas eran utilizadas para anunciar la hora de los oficios religiosos y demás actividades relevantes en el día.

Cada evento era anunciado con un tañido o número de campanadas particular.

La altura del campanario permitía las mejores vistas del conjunto monacal y del bosque, aunque los monjes no tuvieran mucho interés en esas inclinaciones terrenales.

Sótano

El sótano es un lugar húmedo y oscuro, a pesar de contar con hoyos para permitir el paso del aire.

Es uno de los principales atractivos del conjunto, especialmente por sus leyendas, pese a que el techo es tan bajo y los pasadizos tan angostos que es fácil golpearse. Esto aparte de que la cerrada oscuridad produce desorientación y no permite ver a la persona que está delante.

Era el lugar en el que los monjes pagaban penitencia y fue cementerio oculto y prisión durante la Revolución.

Hospedería

Se encuentra después de la puerta principal del convento, de tal forma que los pocos visitantes que pernoctaban en el conjunto tenían pocas posibilidades de echar un vistazo a las áreas restringidas. Este punto es el acceso actual al monasterio.

Comedor o refectorio

Los monjes comían en comunidad en el refectorio después de bendecir los alimentos.

El antiguo comedor del monasterio del Desierto de los Leones se encuentra en el centro del conjunto y se dice que tenía un área con un dispositivo giratorio (llamado torno) para pasarles la comida a los monjes que hacían el voto de apartarse totalmente de todo contacto humano.

Las leyendas del lugar señalan que en el refectorio se encienden luces sin explicación y se oyen ruidos de asientos en movimiento.

Capilla de los Secretos

Los carmelitas descalzos iban a esta capilla para hablar sobre temas religiosos sin hacer contacto visual.

Se situaban en las esquinas de manera transversal con la cara casi pegada de las paredes y hablaban. El efecto acústico de la capilla permitía a los monjes conversar sin verse para no incurrir en la tentación de interactuar más estrechamente.

Ermitas

El predio monacal estaba salpicado de ermitas que eran utilizadas por los monjes para hacer retiros espirituales y ayunos en absoluto aislamiento. Estas ermitas contaban con los recursos mínimos para sobrevivir.

Fueron erigidas ermitas en honor de San José, San Alberto, La Soledad, La Magdalena, Santa Bibiana, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, la Oración del Huerto de Nuestro Salvador, el Calvario, Getsemaní, San Juan Bautista y la Trinidad.

De estas se conservan ocho, que forman parte de una ruta de interés turístico y religioso dentro del bosque del Desierto de los Leones. Una de estas rutas de peregrinación es la que termina en la capilla del Cerro de San Miguel.

Estaban dotadas de una pequeña sala con chimenea, una cocinilla, una habitación, un oratorio y un huerto del que los monjes en ayuno debían obtener lo poco que comían, ya que estaba prohibido llevar alimentos desde el monasterio.

Las ermitas solo eran ocupadas durante dos temporadas al año: Cuaresma y Adviento.

Historia del Desierto de los Leones

A comienzos del siglo XVII, la orden de los carmelitas descalzos se interesó en construir un monasterio que estuviera en un lugar aislado pero no demasiado lejano a la Ciudad de México.

El sitio elegido para que los monjes pudieran hacer su retiro y meditar en total paz y aislamiento fue un bosque que era atravesado para ir de Ciudad de México a Toluca.

El predio contaba con tierras fértiles y suficiente agua dulce, que era otra de las necesidades para que los monjes hicieran su vida en reclusión con total autonomía.

Construcción del monasterio

La construcción comenzó en 1605 y estuvo a cargo de Fray Andrés de San Miguel (Andrés de Segura de la Alcuña), polifacético monje que fue arquitecto, ingeniero hidráulico y matemático.

El monasterio estuvo terminado en 1611, convirtiéndose en el primero de México.

Comenzó llamándose Desierto de Nuestra Señora del Carmen de los Montes de Santa Fe y no se sabe exactamente cuándo comenzó a ser referido como Desierto de los Leones.

Constaba de claustro principal, iglesia, capillas, las celdas de los monjes, cocina, refectorio, biblioteca, lavandería, hospedería, caballerizas y huerto, entre las principales dependencias.

El conjunto monacal en medio de un bosque de 1529 hectáreas estaba rodeado por una barda de 20 km de extensión, de la que se conservan partes.

Esta cerca tenía dos propósitos: aumentar el aislamiento de los monjes e impedir que alguna mujer llegara accidentalmente al recinto. A lo largo de la barda había carteles que advertían a las mujeres que serían excomulgadas si la cruzaban.

En 1705 un temblor se sumó al trabajo destructivo de la humedad y parte del recinto se derrumbó. Las obras de reconstrucción estuvieron a cargo del arquitecto novohispano José Miguel de Rivera Saravia, precursor del churrigueresco en México, adquiriendo el conjunto sus líneas barrocas.

Vida monacal

Los monjes generalmente eran españoles de familias influyentes y al monasterio solo estaba permitida la entrada de los miembros de la orden carmelita y del personal de servicio.

Los personajes de la nobleza y representantes prominentes de otras órdenes que pernoctaban en el conjunto monacal, eran alojados en la hospedería, con restricciones de movimientos.

Las principales actividades de los monjes eran orar, meditar, asistir a los oficios religiosos, leer la Biblia y otros textos autorizados y mantener limpios sus espacios.

La vida en penitencia exigía que los monjes periódicamente solicitaran mortificaciones al superior de la comunidad. Las penas más comunes eran la flagelación los días viernes y cargar descalzo una pesada cruz, llevando una corona de espinas, como Jesús en el viacrucis.

Las recetas de cocina muy elaboradas no estaban permitidas. En la preparación de un platillo solo podían emplearse un máximo de tres especias o condimentos para no sucumbir al pecado capital de la gula. Tampoco desayunaban ni comían carnes rojas durante ochos meses en el año.

Evitaban hablar y siempre que podían se comunicaban por señas. Solo podían salir del monasterio al bosque dos veces al año, principalmente para hacer retiros en las ermitas del predio.

Abandono del monasterio y posteriores disposiciones

La orden carmelita abandonó el monasterio en 1801, principalmente por estas razones: el frío y la humedad (que hacían el lugar muy inhóspito), las disputas por la propiedad del terreno y la creciente población y actividad (que dificultaban el voto de silencio).

Durante la Guerra de Independencia, el monasterio fue cuartel. En 1876, el presidente Sebastián Lerdo de Tejada convirtió al bosque en reserva forestal para aprovechar sus manantiales como fuente de agua para la Ciudad de México.

Durante la Revolución fue cuartel Zapatista y en 1917 el presidente Venustiano Carranza decretó el “Parque Nacional Desierto de los Leones”, el primero del país, con una superficie de 1529 hectáreas.

 

Esperamos que esta guía te sea de utilidad para tu próxima visita al Desierto de los Leones y muy pronto puedas ir en un grupo familiar o de amigos a disfrutar de este maravilloso parque nacional de la zona metropolitana de cdmx.

Abajo un video del Desierto de los Leones:

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