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40 comidas típicas de la Argentina que debes probar

Argentina tiene una rica gastronomía amparada en sus vastos y fértiles campos, donde el ganado crece silvestre y se dan abundantemente toda clase de cereales, frutas y verduras.

Conozcamos en este artículo las 40 comidas típicas de la Argentina.

1. Asado argentino, toda Argentina

Aunque también son populares el cordero, cerdo y otros cortes, los asados argentinos son principalmente de carne vacuna, ya que el rebaño del país supera los 50 millones de reses (más de una por habitante).

Los métodos más usuales son el asado en cruz (manera típica de preparar un cordero entero), el asado a la estaca y el asado al asador, mientras que el corte icónico es el costillar o tira.

Como el asado es a fuego lento y toma su tiempo, los argentinos van comiendo la picadita y el choripán acompañado de un buen tinto mendocino.

2. Jigote catamarqueño, provincia de Catamarca

El jigote es un plato tradicional de Catamarca, provincia del norte de la república argentina. Es una preparación muy potente y energética típica entre los trabajadores en tiempos de siega y cosecha.

Lleva carne picada, de res o de cabra, queso de cabra, huevos duros, papas, pan, cebollas, sal y condimentos.

Se hace una mezcla de agua o un caldo con sal y algunos condimentos como comino, orégano, pimienta y pimentón en polvo. Se cubre con aceite el fondo de una cacerola y los ingredientes se van colocando por capas o pisos.

Primero una capa de cebollas en rodajas, a continuación una de carne picada, siguiendo con pisos de queso en rodajas, huevo duro rebanado y finalizando con rebanadas de pan.

Para un jigote más grande se deben colocar otras capas en el mismo orden. Tras poner cada una se rocía con el aderezo hecho con los condimentos. Luego de la cocción queda con la apariencia de una lasaña.

3. Locro, provincia del Chaco

El locro es típico del Chaco, provincia del Norte Grande Argentino en el noreste del país. Es un guiso de origen precolombino, aunque su receta definitiva se conformó con la llegada del ganado vacuno y porcino llevado por los conquistadores.

Se trata de un suculento plato a base de carne de res, chorizos, paticas de cerdo, tripa gorda, mondongo vacuno y panceta ahumada, como principales componentes animales. Un potaje calórico que se consume acompañado de vino tinto, especialmente en invierno.

Los vegetales empleados son frijoles (porotos), maíz blanco y zapallo. Algunas de las muchas recetas de locro incluyen mandioca, trigo y arvejas. La carne puede ser fresca o en charqui y la cocción es a fuego lento.

El locro más suculento (pulsudo o locro pobre) no lleva carne, mientras que el “locro liviano” tiene menos ingredientes y su textura es ligera.

El platillo se come tradicionalmente en las principales fechas patrias argentinas como el 25 de mayo y el 9 de julio. Se prepara y sirve en verano con refrescos y bebidas ligeras.

4. Cordero asado, provincia de Chubut

Chubut es una de las provincias de la Patagonia y el cordero patagónico uno de los platos típicos de Argentina. Es un animal popular en la región cuya carne es tierna, magra y de sabroso sabor.

Para que un cordero argentino pueda ser calificado como patagónico debe haber sido criado en ambiente natural en las provincias de Chubut, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz o Tierra del Fuego, con alimentación exclusiva de leche materna y forraje patagón.

Es fácil reconocerlo en los supermercados por la pegatina de fondo azul con la estilizada imagen de un cordero y los textos “Cordero Patagónico” y “Argentina”.

El cordero asado en cruz se hace en un asador especial en el que la pieza se asegura por las patas con la cabeza hacia abajo, manteniéndola entre 50 a 80 cm de las brasas.

Se trata de un platillo típico de Chubut y la Patagonia, donde el animal debe tener entre 3 y 6 meses, edad cuando la carne alcanza su mayor terneza y suavidad.

Para un grupo de 6 a 8 personas se necesita un ejemplar de 8 a 12 kilos en pie.

5. Empanadas cordobesas, provincia de Córdoba

Un platillo típico de Córdoba son las empanadas cordobesas hechas con una masa de harina, salmuera y grasa de cerdo. El relleno es un guiso a base de carne molida, huevos y vegetales.

Para una buena cantidad de empanaditas se mezclan en un bol 400 gramos de harina, 100 cc de salmuera y 50 gramos de grasa de cerdo fundida, ingredientes que se amasan hasta integrarlos bien.

Tras dejar reposar 30 minutos se extiende la masa a 2 mm de espesor y se corta en aros del tamaño deseado para la empanada.

Se saltea morrón rojo (100 gramos) con cebolla (200 gramos) y se añade carne molida (200 gramos) y sal y ají molido al gusto.

Se cocina y se agregan aceitunas verdes (20 gramos), pasas de uva (30 gramos) y azúcar (2 cucharadas). Se hierven 150 gramos de papas picaditas hasta ablandar y se añaden al guiso junto con 2 huevos duros finamente picados. Se arman las empanadas y se hornean.

6. Mbaipy, provincia de Corrientes

Uno de los platillos correntinos de herencia guaraní es el mbaipy, una preparación muy calórica que tiene como base la harina de maíz amarillo, aunque hay variantes con harina de mandioca, trigo y maíz blanco.

Los otros ingredientes son vegetales, queso y un componente animal que puede ser pollo, chorizo colorado o charqui.

La receta se propagó del campo a las ciudades, donde preparan el mbaipy principalmente con pollo o con el embutido. Aunque tiene similitudes con la polenta tanto en origen como en sabor, son dos platillos diferentes.

El mbaipy ya era comido por los guaraníes antes de la Conquista, pero fue con el arribo de los españoles que el platillo terminó de conformarse con los aportes de los invasores.

7. Dorado a la parrilla, provincia de Entre Ríos

Una sencilla receta local para preparar el pez dorado es a la parrilla.

Se hace un aderezo a base de ajo, cebolla, sal, limón y chimichurri y con esta mezcla se baña al pescado abierto en mariposa asándolo en brasa de leña o de carbón. Al estar dorado se retira del fuego, se añade más limón y estará listo para comer.

8. Surubí al horno, provincia de Formosa

El surubí o pez gato es una comida tradicional de la provincia argentina de Formosa.

Para preparar un par de buenas rodajas al horno se mezclan en un bol 100 gramos de aceitunas negras picadas, 2 tomates perita picados, 200 gramos de queso rallado y migas de pan. Se condimenta con sal, pimienta, tomillo y romero. Se reserva.

Se pone el pescado en un recipiente para horno y se adereza con sal, pimienta y jugo de limón al gusto. Se cubre con la mezcla anterior y si se quiere, se añade más queso rallado. Tras el horneado se acompaña con papas y calabacín en rodajas.

9. Anchi, provincia de Jujuy

El anchy es uno de los postres típicos de Argentina y de Jujuy, provincia en la región del Norte Grande, frontera con Bolivia y Chile.

Jujuy es un gran productor de frutos cítricos y 2 de ellos, el limón y la naranja, forman parte de este delicioso postre que tiene como base a la sémola de maíz.

Se requieren ½ kilo de sémola, 2 naranjas, 2 limones, ¼ de kilo de azúcar, una rama de canela y agua.

Se hierve el jugo de los cítricos junto con el azúcar, la canela y la cáscara de las naranjas. Se enjuaga la sémola 3 veces en agua y se añade a los jugos en ebullición, dejando cocinar a fuego bajo por otros 20 minutos y removiendo con frecuencia.

Tras reposar, se pone en un bol de vidrio y se refrigera comiendo solo cuando esté frío y haya alcanzado una consistencia espesa. También se puede comer caliente, pero con una textura más ligera.

10. Vizcacha en escabeche, provincia de La Pampa

Una de las comidas típicas de la Argentina, especialmente en las vastas llanuras de la Pampa, en el centro de la república, es la vizcacha, roedor parecido al conejo.

Para una vizcacha limpia y picada en trozos pequeños se necesitan 2 tazas de aceite, una de vinagre, un kilo de zanahorias, un kilo de cebollas, un morrón rojo y uno verde y sal y condimentos al gusto.

Hierve la vizcacha en aceite y vinagre e incorpora sal y condimentos al gusto. Se deja hervir hasta que la carne esté casi tierna y se añaden la zanahoria, la cebolla y los morrones cortados en julianas. Se apaga cuando las verduras están cocidas, se deja reposar, se enfrasca y guarda en el refrigerador.

11. Melocotones al vino, provincia de La Rioja

La Rioja es una provincia del noroeste argentino fronteriza con Chile, caracterizada por su relieve montañoso, escasa vegetación y carencia de cursos de agua permanentes, por lo que su agricultura se sustenta en el riego artificial.

Entre sus principales productos están aceitunas, uvas y vinos, que se utilizan en la preparación de comidas y postres como los melocotones al vino.

Para 4 melocotones grandes, frescos y sanos, se requieren 100 gramos de azúcar, la cáscara de un limón, un palito de canela, vino tinto y un toque de brandy (opcional).

Se pelan y trocean los melocotones y se ponen en un recipiente junto con el azúcar, la cáscara de limón y el palito de canela, cubriéndolos con vino tinto y si se desea, añadiendo el brandy.

Se deja macerar por al menos 4 días para que la fruta se impregne con los sabores y aromas de los demás ingredientes.

12. Chanfaina burguillana, provincia de Mendoza

Mendoza, provincia del centro-oeste de Argentina limítrofe con Chile, es el principal asiento de la industria vitivinícola de la república con más del 60 % de la producción nacional, bodegas de categoría mundial y rutas turísticas centradas en el vino.

Uno de los platos típicos mendocinos es la chanfaina burguillana, receta a base de vísceras de cochinillo cuyos ingredientes son locales.

Se pica un menudo con una hidera, los pulmones, el corazón y los riñones de un cochinillo y se rehoga a fuego lento en un sofrito preparado con ajo y algunas hojas de laurel.

Se agregan pimienta, tomillo, romero, hierbabuena, clavos de olor y sal al gusto. Se continúa rehogando hasta que la preparación esté bañada por los jugos. Finalmente se añade una pastilla de carne y un vaso de vino, manteniendo el fuego bajo hasta la cocción final.

13. Dulce de mamón, provincia de Misiones

El mamón es una fruta exótica de la zona intertropical americana muy rica en vitamina C. Uno de los principales productores es Brasil y la provincia argentina de Misiones lo ha adoptado por ser vecina del gigante amazónico.

Aunque es de cocción lenta, el dulce de mamón es fácil de preparar.

La receta requiere un kilo de azúcar por cada kilo de fruta en bruto. Se le quita la cáscara y con una cuchara se les retira la delgada capa de pulpa que se agrega en agua en ebullición.

Tras hervir por 4 minutos se desecha el agua de cocción y se enjuaga la pulpa varias veces con agua fresca. Se lleva a cocción en suficiente agua fría por 3 horas a fuego lento, añadiendo el azúcar poco a poco y se reserva para el día siguiente.

Se vuelve a poner al fuego añadiendo algo de azúcar, vainilla y clavos de olor, hasta que se forme un almíbar de la textura deseada.

14. Cordero al curry, provincia de Neuquén

La provincia de Neuquén está en el centro-oeste de la república Argentina limitando con Chile. Es una importante productora de manzanas, peras, ciruelas, duraznos, guindas, zarzaparrillas, uvas y finos vinos blancos.

El cordero al curry es uno de los platos típicos en Argentina, particularmente en Neuquén. Para 800 gramos de carne se necesitan la mezcla de especias, un vaso de vino blanco, una cebolla, harina, aceite de oliva, sal, pimienta y agua.

Se corta la carne en trozos pequeños, se pasan por harina y se fríe. Una vez dorada la carne, se añade la cebolla en cuadritos, una cucharada de curry (o más si se desea más especiado), el vino, sal y pimienta, agregando agua para que no se seque. Se tapa y se cocina a fuego moderado hasta que la carne esté cocida y jugosa.

15. Camarones picantes, provincia de Río Negro

Río Negro es una inmensa provincia del norte de la Patagonia argentina con una intensa actividad agrícola y pesquera.

Entre sus principales productos del mar están merluzas, calamares, cangrejos, langostinos y camarones.

Para esta receta se necesitan 300 gramos de camarones frescos, pelados y desvenados, aderezo italiano, 2 cucharadas de ají molido picante (o menos si no se desea tan picoso), ¼ de taza de mermelada de naranja, un poco de cilantro y arroz blanco.

Los camarones se cocinan a fuego lento en una sartén con suficiente aderezo por 4 minutos, removiendo constantemente. Se agrega la mermelada y el ají, cocinando hasta que los camarones queden suaves (prueba y rectifica la sal). Tras apagar el fuego, se añade cilantro picado y se sirve la preparación sobre arroz blanco.

16. Empanadas salteñas, provincia de Salta

El Consejo Deliberante de la ciudad de Salta, capital de la provincia homónima en el noroeste argentino, declaró el 4 de abril como el “día de la empanada salteña”.

Ese día los turistas disfrutan de una ración mayor de las populares “chuecas” salteñas, acompañadas por las bebidas típicas de la región y el regocijo de la población.

Se preparan con las excelentes carnes magras argentinas, papa, huevo duro, ciboulette, cebolla, pimiento morrón y pimentón o páprika de los valles calchaquíes, emblema vegetal de este territorio que abarca partes de Salta, Tucumán y Catamarca.

Algunas versiones llevan aceitunas, arvejas y pasas de uvas. Se cocinan en horno de barro o se fríen en grasa de pella (grasa que rodea las vísceras del cerdo).

La bebida más típica para acompañar las empanadas salteñas es un torrontés, vino blanco insignia de Salta de moderada acidez y suave al paladar.

17. Tomaticán, provincia de San Juan

Esta provincia del centro-oeste argentino tiene frontera con Chile y en su gastronomía destacan los icónicos asados, empanadas, machacados, humitas, carbonadas, pastel de choclo, conejo a la cacerola, niños envueltos y el tomaticán, un guiso de origen chileno.

El tomaticán es típico de la región del Cuyo, formada por las provincias argentinas de San Juan, Mendoza y San Luis.

El platillo se originó en el siglo XVI cuando se combinó la carne vacuna de los conquistadores con los choclos y los tomates cultivados por los mapuches.

Una receta típica de tomaticán se prepara dorando 200 gramos de bistecs en una sartén al que se le retira la carne y se reserva el aceite.

En la misma sartén se dora una cebolla cortada en julianas y después se añaden los granos tiernos de 2 choclos y 2 tomates picados en cubos, revolviendo y cocinando por 5 minutos.

Se agregan los bistecs cortados en fajitas gruesas, se sazona con sal y pimienta y se sirve con arroz blanco y/o papas cocidas.

18. Patay, provincia de San Luis

La provincia de San Luis, en la región central de Argentina, tiene una rica gastronomía encabezada por el chivo a la chanfaina, mazamorras, locros, empanadas, humitas y varias recetas basadas en el algarrobo, una de ellas, el patay.

Desde 2004, el algarrobo es oficialmente el “árbol provincial de San Luis” y aparte de su valor paisajístico y ecológico, su fruto es empleado en la preparación de patay (harina para hacer tortitas), arrope (dulce), añapa (bebida refrescante y dulce) y aloja (bebida alcohólica).

El patay ha sido tradicionalmente un alimento de los aborígenes chilenos y de la región geográfica del Cuyo en Argentina, de la que forma parte la provincia de San Luis.

Para preparar la harina, las vainas de algarrobo son puestas al sol por al menos una semana y se muelen cuando están bien secas. La harina se mezcla con agua para elaborar una masa con la que se hacen tortitas.

19. Pierna de cordero rellena, provincia de Santa Cruz

La pierna de cordero rellena es uno de los platillos típicos de Argentina que se prepara en Santa Cruz, un inmenso territorio al sur de la Patagonia que es la segunda provincia en tamaño después de la de Buenos Aires.

El ganado ovino patagón crece espléndido y en libertad. Los santacruceños hacen este delicioso plato rellenando con setas la tierna carne del cordero.

Se necesitan una pierna de cordero deshuesada y cortada en mariposa, 400 gramos de setas o champiñones, un manojo de hierbas aromáticas, una taza de queso mozzarella, 2 cucharadas de mantequilla, sal, pimienta y aceite de oliva.

Se cortan y rehogan los hongos en aceite de oliva por 5 minutos y se reservan. Se extiende la pierna de cordero, se salpimienta, se unta con la mantequilla, se añaden las setas, el queso y las hierbas aromáticas picadas y se cierra la carne atando por varios puntos con hilo de cocina. Se sella en una sartén por todos sus lados y se hornea por 90 minutos.

20. Alfajor santafesino, provincia de Santa Fe

La provincia de Santa Fe, en el nordeste de la república, aloja más del 20 % de las tierras cultivables argentinas y es uno de los graneros del país y del mundo con grandes producciones de trigo, maíz, soja, sorgo y girasol. También tiene una fuerte actividad ganadera, tanto intensiva como extensiva.

Uno de los símbolos gastronómicos de Santa Fe es el alfajor santafesino, famosa y sabrosa galleta bañada en merengue y rellena de dulce de leche.

21. Bolanchao, provincia de Santiago del Estero

La provincia de Santiago del Estero, en la parte central de la región del Norte Grande, es la principal reserva boscosa de Argentina y el más importante productor nacional de madera y carbón vegetal. También tiene una activa agricultura y ganadería, especialmente en el territorio limitado por los ríos dulce y salado del norte.

Uno de los postres típicos de Santiago del Estero y del norte argentino es el bolanchao, también llamado gualanchao y balanchao, una albóndiga dulce a base de la fruta del mistol, árbol de una madera muy dura empleada para hacer mangos de herramientas de labranza y radios de ruedas de carretas.

La drupa del mistol es de dulce sabor. Se muele en mortero o molinillo para hacer una masa gruesa y granulosa que no requiere agua, ya que la del fruto aporta la humedad necesaria.

Con la masa se hacen bolitas que se espolvorean con harina tostada de algarrobo o con pan rallado y se doran al horno.

22. Mejillones guisados, provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur

Esta provincia es la más extensa y dispersa geográficamente, ya que abarca el sur de la Patagonia, la Antártida argentina y las islas del Atlántico Sur, algunas en disputa, incluyendo las Malvinas.

Entre las comidas típicas de la Tierra del Fuego están la carne de guanaco, cordero, centolla, merluza negra, trucha y mejillones.

Los fueguinos disfrutan de mejillones silvestres y de criaderos. Las granjas de crianza se encuentran principalmente en la zona de Puerto Almanza, en la Bahía Brown del Canal de Beagle. La miticultura se ha desarrollado en esta remota región del sur argentino como una estrategia económica autosustentable.

En Tierra del Fuego no puedes dejar de probar el sabroso guiso de mejillones que preparan con cebolla blanca, cebolla de verdeo, pimiento morrón, orégano y sal, como ingredientes básicos.

Los acompañantes habituales son papas, zanahorias, arvejas y puerros.

23. Empanada tucumana, provincia de Tucumán

Tucumán, encerrada en el Norte Grande argentino entre Salta, Santiago del Estero y Catamarca, es la provincia de menor tamaño después de la ciudad autónoma de Buenos Aires.

Varias comidas típicas de la Argentina son populares en Tucumán, entre ellas la famosa empanada tucumana, humitas, locros, carbonadas, tortillas al rescoldo y bollos con chicharrón.

La empanada tucumana, recién horneada y jugosa, tiene un sabor inigualable. Se prepara como una clásica empanada con una masa extendida en círculo en cuyo centro se pone el relleno, doblando por la mitad y cerrando por los bordes mediante el repulgue.

El relleno clásico de esta exquisitez es un guiso de carne vacuna, huevo duro y cebolla de verdeo, con una cocción tradicional en horno de barro o empleando hornos de gas y eléctricos. También se pueden hacer fritas en grasa. Hay variantes de pollo, mondongo, jamón y queso, entre otras.

24. Rabas, provincia de Buenos Aires

La provincia de Buenos Aires, en el centro-oriente argentino con un largo litoral en el Atlántico, es la más poblada y también la más extensa de la república después de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Su principal localidad costera es Mar del Plata, la ciudad-balneario más popular del país.

Entre los platillos típicos de Mar del Plata, llamada la “Biarritz Argentina” por su arquitectura afrancesada, se encuentran las rabas, sencillos calamares fritos que se comen como entrada o guarnición en casi todos los restaurantes rioplatenses.

Los 3 requisitos innegociables para una buena ración de rabas son calamares de calidad, aceite caliente y tiempo de fritura acorde con el tamaño (en torno a 3 minutos).

El platillo es una de las grandes estrellas del Festival Gastronómico de Mar del Plata, celebrado a mediados de diciembre.

25. Achilata, provincia de Tucumán

El achilata, un helado de atractivo color fucsia, es uno de los platos típicos de la Argentina, especialmente en las ciudades de Tucumán y Santiago del Estero.

Fue introducido por la inmigración italiana a principios del siglo XX, que tuvo en Tucumán su principal asiento en el noroeste argentino.

En una época en la que la refrigeración estaba en sus comienzos, se aprovechaba cualquier hielo para hacer achilata (nombre que proviene de la frase “hay gelata”), incluyendo el granizo.

Tras la masificación de la refrigeración se popularizaron las cremas heladas y el achilata pasó a un segundo plano como helado de agua, aunque sigue teniendo su encanto, especialmente entre las clases populares y aficionados a los productos tradicionales.

Se hace con hielo molido y su color característico proviene de colorantes naturales.

26. Queso Chubut, provincia de Chubut

El chubutense o queso Chubut es un lácteo semiduro de leche vacuna ligado a la historia de una corriente migratoria galesa, que se afincó en el valle inferior del río Chubut a comienzos del siglo XX.

Es un queso con cáscara de agradable sabor, pasta mantecosa y textura cerrada con pocos orificios. Tiene forma cilíndrica achatada con capa de parafina y su color es amarillo pálido.

Más de 100 años después, sigue siendo un queso de fabricación casi artesanal elaborado por cooperativas lecheras y lácteas, especialmente en las localidades de Gaiman (cabecera del departamento homónimo en la provincia de Chubut) y Dolavon (población del departamento de Gaiman).

La marca Chubut fue la primera de quesos registrada en Argentina. El período de maduración de las piezas es de entre 30 y 50 días y el queso se utiliza principalmente para hacer sándwiches en las tradicionales picadas de los argentinos y en la elaboración de varios postres, muffins y tartaletas.

27. Revuelto de gramajo, ciudad de Buenos Aires

La procedencia de esta sabrosa mezcla de bastones de papas, huevos, jamón, aceite y un poco de manteca, es incierta.

Una versión señala que la receta fue inventada a principios del siglo XX en el restaurante bonaerense Río Bamba, en el Pasaje de la Piedad, por dos porteños noctámbulos y asiduos de los bares de la zona.

Otra versión, novelada por el escritor Félix Luna, sugiere que el platillo fue creado en los años 1880 para que el coronel Antonio Gramajo, ayudante del presidente Julio Argentino Roca, botaneara durante sus noches de tragos en los billares y bares de Buenos Aires.

De cualquier modo, la afortunada combinación se hizo popular y es un plato típico a ambos lados del Río de la Plata, en Buenos Aires y Montevideo.

Se prepara en una sartén con poco aceite revolviendo rápidamente los ingredientes para que la cocción sea homogénea. Algunas variantes incluyen panceta, pimiento morrón, arvejas, aceitunas, setas, palmito, pollo y mariscos.

28. Queso de Tafi, provincia de Tucumán

Otro de los quesos simbólicos de la gastronomía argentina es este originado en Tafi del Valle, acogedora población de la provincia de Tucumán, cuya economía gira en torno a la producción de leche y lácteos.

Su elaboración inició en el siglo XVIII cuando los misioneros jesuitas llegaron a la zona acarreando vacas, ovejas y cabras, con cuya leche enseñaron a hacer quesos a los aborígenes locales.

Por su historia e importancia culinaria, el queso de Tafi fue declarado Patrimonio Gastronómico Nacional.

Es un lácteo blando de sabor único con un toque de deliciosa acidez similar al del queso de cabra. Es de elaboración artesanal y en su textura y sabor influyen diferentes variables, como las recetas trasmitidas de generación en generación y la alimentación del ganado.

No cuenta con producción industrial y se consigue principalmente en estancias de Tafi del Valle, Raco y San Pedro de Colalao.

29. Vino patero de Catamarca, provincia de Catamarca

Este vino típico catamarqueña debe su nombre a su elaboración artesanal, una en la que no se emplean medios mecánicos artificiales en la trituración de la uva, sino la fuerza de compresión natural de los pies de las personas que participan en la fiesta del prensado, que lo hacen descalzas o con botas de goma.

Es un vino que puede hacerse en las casas a la antigua usanza, sin estacionamiento en barricas y con una fermentación solo a partir del hollejo, lo que obliga al fabricante a retirar manualmente los vástagos de los racimos de uvas.

La cosecha de las uvas es tardía, por lo que la utilización de frutos bien maduros le comunica su sabor marcadamente dulce.

Tiene un alto contenido de alcohol y en su fabricación no se utilizan aditivos ni conservantes, por lo que está catalogado como un “vino casero” por el Instituto Nacional de Vitivinicultura.

Las bodegas que lo producen utilizan prensas metálicas, pero el auténtico es el prensado con los pies.

30. Guiso carrero, provincia del Chaco

Es un plato típico que los campesinos chaqueños preparan en la morocha, olla de hierro de 3 patas.

Para hacerlo en descampado, los hombres del campo montan la olla en un fuego de leña y preparan el guiso con charqui o con la carne de una pieza cazada en el monte, añadiendo zapallo, mandioca y fideos gruesos.

El nombre de guiso carrero se debe a que durante la época colonial las ollas negras de 3 patas iban tintineando, colgando en la parte de atrás de las carretas. Los fideos usualmente utilizados son los guiseros llamados coditos.

Hay muchas recetas de guisos carreros, ya que es un plato versátil que se adaptó a los ingredientes que se llevaban en las carretas.

31. Fernet, provincia de Córdoba

Es una bebida de alta graduación alcohólica elaborada con manzanilla, ruibarbo, mirra, cardamomo, orégano y azafrán, hierbas que se ponen a macerar en alcohol de vino. Después se filtra el contenido y se deja reposar en barriles de robre por entre 6 y 12 meses.

El fernet fue introducido en Argentina por inmigrantes italianos que lo empleaban como tónico digestivo y en la preparación de medicinas caseras. Es de color oscuro, sabor amargo y aroma intenso, con un contenido alcohólico de entre 39 y 45 grados, por lo que se consume principalmente combinado con agua mineral, soda y refrescos y como ingrediente de cocteles.

Hay varias marcas comerciales y los grandes consumidores argentinos son la provincia de Córdoba y el Gran Buenos Aires.

El combinado de fernet con gaseosa de cola se popularizó en la ciudad de Córdoba durante los años 1990, extendiéndose después por el resto del país. Como medicina casera, se emplea en el tratamiento de molestias gastrointestinales y menstruales.

32. Chivito pampeño, provincia de La Pampa

En Uruguay y Argentina llaman chivito a un sándwich de carne con varios ingredientes aderezado con mayonesa y acompañado con una guarnición de papas fritas o ensalada rusa.

Fue inventado en los años 1940 en el restaurante El Mejillón, en la ciudad uruguaya de Punta del Este y desde allí se difundió por el resto de Uruguay y Argentina.

La versión pampeña del chivito es una de las comidas típicas de la Argentina y se prepara con churrasco de lomo, fetas de jamón y de queso mozzarella, tocino, huevos, lechuga y tomate, como ingredientes principales.

La carne se dora a la plancha con condimentos al gusto y los huevos, el tocino y el jamón, se fríen. Estos componentes, junto con el queso, la lechuga y el tomate en rodajas, se utilizan como relleno de un pan de hamburguesa salseando con mayonesa y kétchup. Se come con papas fritas como una hamburguesa y se pueden añadir aceitunas picadas.

33. Carne a la olla, provincia de Mendoza

La ciudad de Mendoza, capital de la provincia homónima en el centro-oeste argentino, es uno de los principales polos industriales y turísticos nacionales.

Una de sus comidas típicas es la carne a la olla, que lleva un vino mendocino, producto simbólico de la provincia.

El platillo puede prepararse con muchos cortes, aunque algunos cocineros prefieren el tortuguita (pantorrilla), económico y gustoso.

Para un kilo de carne se requieren 4 zanahorias grandes, 5 cebollas, una manzana verde, 4 dientes de ajo enteros, un litro de vino blanco, medio litro de caldo de verduras y apio, sal, pimienta, pimentón, ají, perejil y orégano al gusto.

Se trocean la manzana y las verduras y se doran en una cacerola grande. Se añade la carne y se va rotando hasta que se selle por todos lados. Se añaden la sal, los condimentos, el caldo y la mitad del vino y se deja a fuego medio por 30 minutos. Se agrega la mitad del resto del vino y se deja hervir. A los 60 minutos de cocción se vierte lo que queda de vino cocinando por 15 minutos o hasta que la carne quede suave y jugosa.

34. Cazuela de mariscos, provincia de Buenos Aires

La ciudad de La Plata fue planificada y fundada en 1882 para que fuera la capital de la provincia de Buenos Aires, después de que la ciudad de Buenos Aires fuera convertida en distrito federal en 1880.

Uno de los platos típicos de La Plata es la cazuela de mariscos, que lleva como principales ingredientes calamares, camarones, mejillones y langostinos.

Se lavan los mejillones en agua fresca, se limpian sus conchas con una cuchara y se hierven. Se enjuagan los calamares y se sofríe cebolla, ajíes y cebolla de verdeo, añadiendo condimentos al gusto (sal, pimienta, pimentón ahumado, orégano, azafrán) y tomate (cherrys y tomate perita triturado).

Se agregan los calamares en rodajas, los camarones, los langostinos y un vaso de vino blanco. Por último, los mejillones. Se continúa la cocción hasta que los mariscos estén tiernos y cocidos, cuidando de que queden con suficiente salsa. Se acompaña con arroz blanco o papas al vapor.

35. Comida callejera, provincia de Santa Fe

La ciudad de Rosario es la más grande de la provincia de Santa Fe y la tercera más poblada de Argentina después de Buenos Aires y Córdoba.

Rosario es llamada la capital nacional del helado artesanal, un producto local que se ve favorecido por la ubicación de la ciudad en el corazón de la cuenca lechera argentina.

En la avenida Pellegini hay pequeñas empresas dedicadas a la elaboración de helados de diferentes marcas y sabores, incluyendo ediciones gourmet.

Las turcas, unas galletas de hojaldre rellenas de crema pastelera y el carlito (tostado de jamón y queso), son otros productos emblemáticos de la comida callejera de Rosario.

En los puestos de La Florida se puede disfrutar de la pesca del día (boga, pacú, surubí) extraída del Paraná, río que pasa por la ciudad.

36. Hesperidina, ciudad de Buenos Aires

En 1864, el estadounidense Melville Sewell Bagley fundó en Buenos Aires una empresa para elaborar un licor de naranjas, que se convertiría en una de las bebidas típicas de Argentina más icónicas.

Se prepara con cortezas de naranjas amargas y dulces inmaduras de altos contenidos de flavonoides, lo que le da a la bebida un sabor dulce y suave.

El nombre de hesperidina se inspiró en el mitológico Jardín de las Hespérides, a pesar de que el huerto de la diosa Hera producía manzanas doradas que daban la inmortalidad y no naranjas.

El popular licor argentino se consume solo o combinado con soda, agua tónica y gaseosas. También se emplea para preparar varios cocteles.

Sewell Bagley lo creó en un alambique que instaló en la farmacia porteña La Estrella, aún vigente en la esquina de las calles Alsina y Defensa.

37. Rosquetes, provincia de Santiago del Estero

En la parte central de la provincia de Santiago del Estero se encuentra la pequeña ciudad de Loreto, también llamada Villa San Martín, famosa en Argentina por su rosquete, un sabroso dulce con forma de rosca bañado con merengue.

Si deseas hacer rosquetes loretanos, bate 12 yemas de huevos con 4 huevos enteros hasta espesar y añade la cantidad necesaria de harina tamizada, una cucharadita de sal y 2 de alcohol. Agrega 2 cucharadas de margarina y amasa suficientemente.

Forma unas roscas de unos 5 cm, ponlas a hervir hasta que floten en el agua, escúrrelas y déjalas al sol por 20 horas. Tras el asoleado, hornéalas.

Para blanquearlas, hierve una taza de agua con una de azúcar hasta hacer un almíbar a punto de hilo. Bate 2 claras de huevo a punto de nieve, agrega el almíbar caliente, unas gotas de limón y sigue batiendo. Pinta las roscas con un pincel y déjalas otro rato al sol.

38. Milanesa de guanaco, provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur

Exceptuando a los animales marinos, el guanaco es el mamífero de mayor tamaño de la Patagonia que puede alcanzar una altura de 1.2 metros hasta la cruz y de 1.9 metros hasta la cabeza. El animal pesa hasta 140 kilos y es uno de los escasos mamíferos terrestres que pueden beber agua salada.

Su exótica carne se puede disfrutar en Argentina y en algunos lugares del extranjero, ya que la provincia de Santa Cruz inició un programa de crianza y beneficiación para venderla en el interior y en el exterior.

En la Tierra del Fuego preparan unas deliciosas milanesas de guanaco que aparte de la carne del camélido, llevan huevo, pan rallado, ajo, perejil, pimienta y sal.

39. Pastas, ciudad de Buenos Aires

Buenos Aires destaca por su enorme oferta de restaurantes y bares, algunos icónicos. De todas las cocinas bonaerenses la más destacada después de la nacional es la italiana, por la gran influencia de la nación mediterránea europea en la gastronomía argentina.

Si quieres tener una idea del impacto de Italia en la cultura argentina, mira la cantidad de apellidos italianos que hay en la selección de fútbol, incluyendo Messi, Cuccittini, Otamendi, Tagliafico y Armani.

A principios del siglo XX, cuando Argentina estaba más desarrollada que Italia, hubo una intensa inmigración que popularizó las pastas, fideos, lasañas, ñoquis, raviolis y tiramisús, en los hábitos alimenticios argentinos.

40. Choripán con chimichurri, toda Argentina

Un chorizo dentro de un pan salseando con chimichurri es un sencillo platillo que hermana a los argentinos.

Se afirma que fue creado a mediados del siglo XIX en la región del Río de la Plata por los gauchos que vivían en las zonas rurales. Forma parte de los tradicionales asados argentinos y es un tentempié habitual durante los partidos de fútbol.

Se hace con un pan abierto, generalmente francés, y un chorizo entero asado a la parrilla. El chorizo casi siempre es el llamado criollo o parrillero, compuesto más o menos por un 70 % de carne de res y un 30 % de puerco. Es blando y se asa fresco sin ahumado ni desecado previo.

La salsa chimichurri es otro icono de la gastronomía argentina y sudamericana. Se elabora básicamente con perejil, ajo, ají, vinagre y sal. Otros ingredientes que pueden estar presentes son cebolla, cebollino, pimienta, orégano, tomillo, pimiento, laurel y mostaza.

¿Cuál es la comida tradicional de Argentina?

Los argentinos comen en promedio 58 kilos de carne vacuna al año, uno de los índices más altos del mundo junto con Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda.

A ello hay que sumar otros 60 kilos anuales de pollo, cordero y cerdo. La leche y los quesos son otro componente importante de la dieta.

No comen tanto pescado como sería de esperar considerando su larga costa atlántica y enormes ríos.

¿Cuáles son las comidas y bebidas típicas de Argentina?

El vino, producido especialmente en las provincias de Mendoza y La Rioja, es la bebida argentina para acompañar sus tradicionales asados y demás comidas a base de carnes, que constituyen la dieta típica del país.

El consumo de la infusión de la yerba mate es un rito gastronómico. También tienen una buena lista de cervezas tanto industriales como artesanales.

Recetas de comidas típicas de Argentina

Una comida típica argentina de herencia italiana son los sorrentinos, pastas circulares rellenas de jamón, queso, vegetales, frutos secos y otros ingredientes.

Una versión señala que fueron creados en Mar del Plata por un inmigrante proveniente de Sorrento, la ciudad italiana situada en el golfo de Nápoles.

Otro relato indica que el invento se produjo en un restaurante de Buenos Aires de nombre Sorrento.

Imágenes de comidas típicas de Argentina

Cordero al estilo Patagonia, símbolo de los asados argentinos

Los alfajores son un emblema de la dulcería argentina

El vino y el mate, icónicas bebidas de los argentinos

Comidas típicas argentinas por regiones

En el presente artículos hemos hecho un repaso de la gastronomía argentina por provincias, destacando los platos de cada una.

Comida Argentina recetas adicionales: otros platillos típicos regionales son las humitas en chalas (provincia de Mendoza), pastel de papas (La Rioja), Bori-Bori (Salta), chupín de pescado (Santa Fe), tortas frías (Entre Ríos), crema de zanahorias (Santiago del Estero), albóndigas a la cordobesa (Córdoba) y merluza negra en salsa de langostinos (Tierra del Fuego).

Comidas típicas de la Argentina: sándwich de miga

En Argentina llaman sándwich de miga al emparedado hecho con rebanadas o tapas de pan de molde.

Usualmente es de 2 tapas con fetas de jamón y/o queso en el centro, pero puede ser de 3 con 2 espacios para rellenar. Las rebabadas van untadas de mantequilla o margarina para realzar el sabor y darle más adherencia al relleno.

Los de 3 rebanadas pueden llevar un relleno de fiambres y otro de vegetales (lechuga y rodajas de tomate).

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