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12 platillos típicos de México con insectos

Algunos especialistas en demografía opinan que la humanidad pronto tendrá que aprender a comer insectos en grandes cantidades para poder hacer frente a la creciente demanda de alimentos de la población mundial.

A los mexicanos se les haría más fácil esta adaptación porque ya tienen una amplia experiencia en la ingesta de deliciosos bichos de todas las clases.

Sigue leyendo para que sepas cuáles son los mejores platillos típicos de México con insectos y sus sorprendentes beneficios para la salud.

1. Ahuautles fritas

Axayácatl es el nombre genérico que reciben varias especies de insectos que viven en los lagos del Valle de México. Aunque no es un insecto propiamente acuático, se reproduce en el agua y tanto el animal como sus huevas son manjares desde la época prehispánica.

Las huevas son llamadas ahuautles y a menudo son elogiadas como un “caviar mexicano”. Los ejemplares se pescan con red y las huevas son capturadas mediante unos tules colocados en la orilla del agua, donde los insectos adultos las ponen.

El axayácatl se tuesta para comerlo, mientras que las ahuautles se comen fritas, en tortitas, en tamales y en mixiotes.

El precio de este caviar nacional se ha incrementado por la contaminación de los cuerpos de agua y por lo laboriosa que resulta la recolección.

2. Chahuis al limón

En México hay más de 80 especies de escarabajos comestibles, los cuales se comen principalmente en estado larvario.

Provienen fundamentalmente de cuatro familias de insectos (Cerambycidae, Melolonthidae, Scarabaeidae y Passalidae) y reciben otros nombres, como gusano de palo y gallina ciega.

Forman parte de la dieta popular, especialmente en las regiones del centro y sur de México. Los más populares son los chahuis, llamados también xamoes, que crecen en los árboles de mezquite y en las plantas de frijol.

Hay que cocinarlos bien para que desaparezca el amargor que tienen al natural. Se comen solos o con sal y limón.

3. Cuchamás al mojo de ajo

La oruga de cuchamá ha trascendido el municipio poblano de Zapotitlán, donde hay una tradición de consumo desde la época prehispánica para entrar en algunos platillos gourmet gracias a su característico sabor.

En Zapotitlán, las orugas son recolectadas tradicionalmente por indígenas popolocas y hay familias que, por generaciones, han derivado el sustento de este trabajo.

Los indígenas los buscan en los palos verdes, entre los matorrales llenos de cactáceas, donde no es sorpresa toparse con una víbora o un escorpión.

La recolección se inicia a comienzos de la época de lluvias, a principios de julio. Primero se ponen en agua para que suelten sus compuestos amargos y luego se orean y secan, quedando listos para consumirlos. Se comen fritos, enchilados, en tacos con aguacate y al mojo de ajo.

4. Libélulas con chiles y limón

Las libélulas son insectos anisópteros de grandes ojos que viven cerca de los cuerpos de agua dulce, debido a que sus ninfas son acuáticas.

Formaron parte de la mitología prehispánica, ya que los teotihuacanos las consideraban el símbolo de la pureza del agua, mientras que los mexicas las asociaban con los demonios. También es llamada caballito del diablo.

El deterioro de lagunas, lagos, esteros y otros espacios acuáticos (que son hábitats de libélulas) ha llevado a que varias especies se encuentren en riesgo de extinción en México.

En el norte del país, particularmente en Sonora, se comen con un mix de chile, limón y sal. También se ingieren fritas como botanas, con el acompañamiento de un caballito de tequila.

5. Tarántulas horneadas

Entre los platillos típicos de México con insectos, la tarántula asada es uno de los más inusuales.

Las tarántulas son fundamentalmente las arañas más grandes que integran el género Lycosa y arrastran mala fama por su supuesta picadura letal, que es más mito que realidad.

En Camboya son usuales los puestos callejeros de venta de tarántulas fritas, preparadas con ajo, sal y azúcar.

Si te apetece comer tarántulas en cdmx, tienes que ir al mercado de San Juan de Pugibet. En el local México en el Paladar preparan unas criadas en Veracruz.

Las tarántulas vivas son metidas por varios minutos en un congelador para que mueran y luego las someten a tres hervores; el primero, con una mezcla de mezcal de Oaxaca y agua; el segundo, con hierbas aromáticas silvestres y, el último, con sal de camarones.

A continuación se hornean y, finalmente, se les cepilla la pancita para eliminar los restos de vellos. Se comen solas o en tacos con aguacate.

Los conocedores recomiendan iniciar comiendo las patitas, antes de atacar las presas principales, que son la cabeza y la barriga.

Si comenzar con tarántulas es demasiado para ti, el restaurante ofrece opciones más ligeras en insectos, como chicatanas y alacranes.

6. Cuetlas con salsa de chile pasilla

Las cuetlas son larvas de mariposa comestibles, también llamadas chiancuetlas, que viven en las plantas de chía, jonote, cuaulote y tlahuilote.

En México son consumidas principalmente en la zona de la Mixteca, Veracruz y Puebla. Se recolectan las orugas durante la temporada de lluvias, se hierven y se tuestan en el comal o se dejan secar.

Estas larvas son una poderosa fuente de proteínas, vitaminas del complejo B y hierro. Una forma de comerlas es en tacos aderezados con una salsa de chile pasilla.

7. Cupiches tostados

La mariposa del madroño (Charaxes jasius) también llamada “baja” y “cuatro colas”, recibe su nombre común porque sus orugas se nutren del arbusto del madroño.

En México, las larvas de esta mariposa reciben varios nombres en el Estado de México y en Michoacán.

Los mexiquenses les dicen cupiches, en la zona del lago de Pátzcuaro las llaman chamas, los zitacuarenses las denominan huenches, y en otras partes de Michoacán les dicen conduchas. Se recolectan en estado de pupas y se tuestan en el comal para comer.

8. Caldo de titococos

Los titococos son gusanos barrenadores de la madera, también llamados canalejos, titocos y cuauhocuilines. En el sur de México se comen después de tostarlos en el comal o en un caldo preparado con epazote, hojas de aguacate y granos de maíz tierno.

9. Chocolate con grillos

Los grillos comestibles son una rica fuente de proteínas. En países como Finlandia se han abierto granjas para criar estos insectos y elaborar harinas y pastas.

Si te animas a preparar un chocolate con grillos, todo lo que necesitarás serán algunos insectos, una barra de chocolate negro para derretir, mantequilla y azúcar. Sigue el siguiente procedimiento:

  • Lava los grillos y hornéalos a 180 ° C, hasta que queden crujientes, cuidando que no se resequen o quemen.
  • Déjalos enfriar y, si lo deseas, quítales las cabezas y las patas.
  • Calienta el chocolate en baño de maría y cuando se derrita agrega una cucharada de mantequilla y azúcar al gusto, mezclando hasta que todo se integre.
  • Sumerge los grillos en el chocolate caliente con la ayuda de un tenedor y deja enfriar sobre papel encerado.
  • Refrigera por unas dos horas y corta tus barritas trocitos de chocolate con grillos al tamaño deseado.

10. Tsats dorados

Los tzotziles son un pueblo de origen maya que vive en los Altos de Chiapas. Estos indígenas llaman tsats a unos gusanos grandes, también conocidos como zats.

Los tsats crecen en los árboles de caulote, en varios municipios de los Altos de Chiapas, durante la época de lluvias de julio y agosto.

Los chiapanecos los hierven para comer y también los doran para degustar con chile y limón.

11. Tantarrias en salsa de venadita

En el semidesierto queretano les dicen tantarrias a los cocopaches. Crecen en los árboles de mezquite, por lo que también son llamadas chinches del mezquite.

Miden cerca de 6 cm y son recolectadas por los indígenas otomíes de los propios árboles. Durante la recolección emiten un líquido amarillento, fétido y amargo, por lo que hay que hervirlas para que sean agradables al paladar.

En los municipios queretanos de Ezequiel Montes y Cadereyta de Montes hay una antigua tradición de consumo de tantarrias. Las comen fritas con hierbas silvestres y en tostadas bañadas con salsa de venadita, un aderezo que lleva chile bandeño, ajo y xoconostle.

12. Cucarachas en salsa

De los platillos típicos de México con insectos. Este probablemente será uno de los que más sorprenda a las personas que no han dado el paso de probar estos manjares.

Entre la hojarasca de los manglares de Tabasco vive una especie local de cucaracha que es recolectada para el consumo humano, especialmente en las zonas rurales.

Los recolectores llenan un costal con la hojarasca y luego vuelcan este sobre una malla de hueco ancho. Las cucarachas caen por los agujeros y son apartadas para asarlas en el comal y preparar unos tacos regados con cualquier salsa que haya a mano.

Platillo típico mexicano con insectos: chicatanas molcajeteadas

Estas hormigas (también llamadas, arrieras, cortadoras y culonas) se consumen en toda América.

Según la mitología mexica, son hijas y protegidas de la serpiente coral, que se esconde en sus nidos.

En México se consumen fritas, asadas y en salsas. Una forma común de prepararlas es tostarlas y  molcajetearlas con chile, ajo y sal, para comer en tacos.

Son ricas en proteínas y son utilizadas en la medicina natural por sus propiedades antibacterianas y para tratar la artritis reumatoide. También tienen fama de afrodisíacas.

Lista de insectos comestibles en México

Se estima que una de cada tres especies de insectos es comestible y en México han sido identificadas más de 500.

Son una excelente fuente de proteínas y los mexicanos prehispánicos aprendieron a disfrutar de estos manjares antes de que las costumbres eurocentristas vinieran a ponerle reparos.

Este legado precolombino se mantiene vigente y los insectos se han incorporado a la alta cocina mexicana, frecuentemente con platillos de altos precios.

La larga lista de insectos mexicanos comestibles incluye gusanos de maguey, chapulines, chinicuiles, jumiles, escamoles, alacranes, escarabajos, mariposas, piojos, pulgones, chinches, moscas, hormigas (incluyendo las apreciadas chicatanas), avispas, abejas, termitas y libélulas.

Recetas de platillo típico con insectos: chinicuiles fritos

Los llamados gusanos rojos del maguey son una plaga que ataca al agave. En cierto modo es una plaga beneficiosa, debido a que se combate comiendo al agente nocivo para el cultivo.

Son orugas rojizas que alcanzan unos 5 cm de longitud y crecen durante el período lluvioso en las hojas de agave.

Se fríen en mantequilla y se aderezan con salsas para degustarlas en tacos. También se colocan en las botellas de mezcal.

Los chinicuiles son populares en la gastronomía de Oaxaca e Hidalgo, especialmente en el Valle del Mezquital, donde ha sido un ancestral alimento del pueblo otomí.

Información de platillos de insectos

Los insectos forman parte de la cocina mexicana desde la época prehispánica y han sido parte de la dieta nacional por varios milenios.

La incorporación de la entomofagia a la alta cocina mexicana es más reciente y varios chefs han desarrollado platillos que, aunque siguen siendo exóticos, cada vez son consumidos con más naturalidad.

En Ciudad de México, los siguientes son algunos restaurantes que sirven platillos de insectos.

Corazón de Maguey

Esta mezclaría y botanería coyoacanense que sirve destilados artesanales es considerada la “catedral del mezcal” y también ofrece comida de insectos en temporada.

Entre las creaciones de sus chefs están el tamal ranchero de chinicuiles y las tostadas de xamues sazonados al escabeche con acompañamiento de frijol y aguacate.

Otras opciones son la sopa de escamoles con chile cascabel y la ensalada de bichos, que lleva chapulines, xamues, gusanos de maguey y otros insectos, más una mezcla de germinados y una salsa de jengibre.

Dirección: Parque Centenario 9A, Coyoacán, cdmx.

Alipús Condesa

Es un restaurante y mezcalería que sirve los mezcales Alipús, elaborados en varios estados del país. La carta incluye platillos de las zonas mezcaleras, como sopa de tortilla, tlayudas, enchiladas y, en temporada de insectos, también platos con bichos.

Entre sus propuestas están los gusanos de maguey “Alipús” y los escamoles al epazote, flameados con mezcal y acompañados con frijoles, tortillas azules y guacamole.

También preparan chilapitas de escamoles “a los tres chiles” con queso de cabra y brotes de chinampa, así como un caldo de chapulines con flor de calabaza, nopales y queso.

Dirección: Aguascalientes 232, Hipódromo, Cuauhtémoc, cdmx.

Los Danzantes

La “temporada de bichos” de este restaurante coyoacanense suele estar amenizada por gusanos de maguey, escamoles, chinicuiles, chapulines, xamues (cocopaches) y acociles (que son crustáceos y no insectos).

El taco de escamoles con guacamole se ha convertido en un clásico. Otro platillo preferido de los entomófagos es la crema de paloma, que no se prepara con un ave, sino con los escamoles que se quedan en la fase de pupas, sin alcanzar la adultez.

Uno de los platos fuertes de la carta es el arroz con bichos, una “paella” con casi todos los insectos guardados en los refrigeradores, en la que cada especie aporta su particular sabor y textura, con la dentadura atacando desde blandos hasta crocantes.

Dirección: Parque Centenario 12, Coyoacán, cdmx.

Los Limosneros

Los chefs de este restaurante han reinventado la cocina prehispánica con un toque exótico contemporáneo. La oferta incluye tacos de acociles y langostinos con pico de gallo y cocopaches con ravioles de requesón y flor de calabaza con nueces y hongos.

Dirección: Ignacio Allende 3, Centro Histórico, cdmx.

¿Qué comidas se acompañan con insectos?

Por sus sabores exóticos y en algunos casos por su condición de exquisiteces, muchos insectos se comen solos, con una preparación sencilla; algunos pueblos  los comen muertos al natural e incluso vivos.

Ciertos insectos son utilizados para preparar salsas con las que se aderezan tacos y platos de carnes y vegetales.

Por ejemplo, hay una salsa de chapulines con chile morita, ajo y tomate verde. Los chapulines se tuestan en un comal. A continuación se pica el ajo y se fríe en aceite vegetal junto con los chapulines.

Seguidamente se licúan el chile y el tomate verde y se añaden en la sartén, sazonando al gusto con sal y pimienta y dejando cocinar por unos minutos.

En México son populares los tacos de gusanos de maguey salseados con guacamole y se preparan barras de chocolate con insectos picados o molidos.

Los japoneses hacen unas crujientes galletas de arroz con avispas (que comen como postre) y el chef estadounidense David George Gordon causó sensación en un festival gastronómico en Richmond, con unos fideos en salsa de grillos.

Otras exóticas preparaciones son el pastel de huevos de mosca, la tempura de escorpión y el pan de gusanos de plátano.

¿Cuáles son los beneficios de comer insectos?

La repulsión que provoca a muchas personas el consumo de insectos está totalmente infundada, ya que son los seres vivos que más sanamente se alimentan (dentro de los criterios de “sana alimentación” de los humanos).

Los insectos se encuentran en la parte primaria de la cadena alimentaria y se nutren de vegetales, otros animales, sangre y parasitando otros organismos. La mayoría de los insectos son herbívoros.

Los insectos sirven a su vez de sustento de muchos otros organismos de la cadena alimentaria.

Aporte nutricional de los insectos

Los insectos contienen más proteínas que la carne. En promedio, 100 gramos de carne vacuna contiene 55,5 % de proteínas, mientras que la misma cantidad de chapulines tiene 64,2 %; es decir, los insectos superan a la res en 16 % en contenido proteico.

Esto es particularmente importante en México, considerando el déficit de proteínas que registran las personas de menores recursos, especialmente en el medio rural. Si esta población se viera privada de las proteínas proporcionadas por los insectos las consecuencias serían trágicas.

Los insectos también son ricos en vitaminas, especialmente las del grupo B y en minerales, particularmente calcio y magnesio, así como en ácidos grasos de calidad.

Contenido de proteínas en algunas clases de insectos

Las siguientes cifras representan el % promedio de proteínas en varias clases de insectos, tomando como referencia especies de los estados de México e Hidalgo:

  • Avispas: 61,3 %
  • Chinches: 53,8 %
  • Mariposas: 45,0 %
  • Abejas: 42,3 %
  • Moscas: 42,0 %
  • Escarabajos: 39,8 %
  • Hormigas: 32,8 %

¿Qué son los escamoles y cómo se preparan?

Los escamoles se encuentran entre los platillos típicos de México con insectos más apreciados.  Son larvas de hormiga conocidas en la alta cocina nacional como el “caviar mexicano”. La fama gourmet que ha ganado esta exquisitez ha encarecido significativamente su precio.

La especie es la llamada hormiga güijera (Liometopum apiculatum), que crece debajo de la tierra, al pie de agaves, nopaleras y árboles de pirul. Las hormigas adultas son muy agresivas, lo que dificulta la captura de las larvas.

Se fríen en mantequilla con epazote u otras plantas aromáticas, brindando un sabor fino y levemente dulce. También se preparan con huevo, en mole y en mixiotes. La cosecha de escamoles es a principios de primavera, entre marzo y abril.

Otros nombres que reciben son azcamollis, chiquereyes, huigues y maicitos.

¿Qué son los insectos comestibles?

Son las especies pertenecientes a una clase de animales invertebrados, la mayoría con alas, tres pares de patas y dos antenas, que se utilizan para la alimentación humana.

El consumo de insectos es llamado entomofagia y es una práctica ancestral en el mundo, especialmente por parte de los pueblos étnicos más antiguos.

México es uno de los países que más consume insectos en el planeta. Otros grandes consumidores son China, India, Tailandia, Japón, Sudáfrica, Egipto, Australia, Somalia, Marruecos, Chile y Uruguay.

El primer reporte sobre el consumo de insectos en México apareció en el Códice Florentino, obra escrita por el monje franciscano Bernardino de Sahagún entre 1540 y 1585.

En este libro, el religioso español describió 96 insectos que eran comidos por los indígenas mexicanos y que han mantenido su presencia en la dieta nacional.

A la fecha han sido identificadas 1681 especies de insectos comestibles en el mundo, de las cuales los mexicanos comen 504, es decir, el 30 %.

¿Cuáles son los beneficios de comer chapulines?

Los chapulines o saltamontes contienen más proteínas que la carne y en México cuestan un 50 % menos que los cortes vacunos. Además, se digieren más fácilmente que la res.

Aparte de un % de proteínas de cerca del 70 %, los chapulines son ricos en vitaminas del complejo B, magnesio, calcio y grasas saludables.

La ingesta de chapulines favorece el desarrollo muscular y óseo y el crecimiento en general, y sus nutrientes protegen el sistema inmunológico y la salud.

Son criados para consumo y se doran en la sartén con, sal, ajo y otros condimentos, hasta que quedan crocantes.

Son muy apreciados como botana y debido a su exótico sabor, también son utilizados como ingredientes de salsas y guisos y como base para la elaboración de salchichas.

¿Dónde se comen insectos en México?

Prácticamente no hay estado mexicano donde no se coman insectos. Ciertas preferencias en algunas entidades federales son las siguientes:

Hormigas, avispas y abejas: D.F., Estado de México, Hidalgo, Puebla, Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Guerrero, Veracruz, Yucatán.

Chinches: Estado de México, Morelos, Hidalgo, Guerrero, Veracruz, Puebla, Jalisco, San Luis Potosí, Oaxaca, Querétaro.

Escarabajos: D.F., Estado de México, Hidalgo, Guerrero, Tabasco, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Chiapas, Nayarit.

Chapulines: D.F., Veracruz, Campeche, Tabasco, Morelos, Yucatán, Michoacán, Guerrero, Puebla.

Escamoles: D.F., Estado de México, Hidalgo, Tlaxcala, Michoacán, Nuevo León, Guanajuato, Puebla.

Chinicuiles (gusano rojo de maguey): D.F., estado de México, Hidalgo, Oaxaca.

Jumiles: Guerrero, Morelos, Oaxaca, Hidalgo, Tlaxcala.

Pulgones: Morelos, Puebla, Guerrero, Hidalgo.

Mariposas: D.F.,  Oaxaca, Hidalgo, Puebla.

Libélulas: Estado de México, Sonora.

Moscas: Estado de México, Nayarit.

Termitas: Michoacán.

Alacranes: Durango.

Piojos: Oaxaca.

Ejemplos de platillos con jumiles

Los mexicas apreciaban tanto a estos insectos, que les dedicaron un templo en el Cerro del Huixteco, Taxco, al que peregrinaban.

También son llamados chinches de monte y tienen un sabor acanelado que proviene de los tallos y hojas de encino con los que se alimentan.

Son populares en la gastronomía de Morelos y Guerrero y los taxqueños se los comen crudos y hasta vivos. A continuación, dos preparaciones con jumiles:

Salsa de jumiles

Ingredientes

  • 3/4 de taza de jumiles
  • 2 tomates
  • 8 chiles
  • Sal

Preparación

  • Muele en el molcajete los insectos, los chiles del tipo preferido y los tomates.
  • Añade sal y mezcla.

Esta salsa es ideal para comer con tortillas y guacamole.

Enchiladas de jumiles

Ingredientes

  • Un puñado de jumiles
  • ½ kg de queso fresco
  • 3 chiles serranos
  • ½ kg de tomate
  • 1 diente de ajo
  • ¼ de cebolla
  • Tortillas
  • Aceite
  • Sal

Preparación

  • Hierve los chiles y los tomates y licúalos junto con el diente de ajo y la cebolla.
  • Agrega los jumiles y vuelve a licuar hasta conseguir una salsa de la textura deseada.
  • Pon la salsa en una sartén y caliéntala a fuego bajo.
  • Coloca un poco de aceite en otra sartén y fríe las tortillas.
  • Rellena las tortillas con el queso y dóblalas en forma de enchilada.
  • Pon las tortillas en la sartén con la salsa para que se impregnen.

Puedes acompañar estas enchiladas con frijoles refritos, queso, crema y para beber, un mezcal de gusano con sal.

Tacos de gusanos de maguey

Los gusanos de maguey (Aegiale hesperiaris) son larvas de mariposa que crecen en las pencas del maguey o agave. Después de la época de lluvias, se extraen entre tres y cuatro del centro del maguey, perdiéndose la planta para otros fines.

Estos insectos de color blanco son altamente proteicos y también aportan grasas, vitaminas y minerales.

Son quizá los principales embajadores gastronómicos mexicanos en el campo de los insectos y generalmente se comen fritos. Su escasez hace que sea un platillo muy costoso. También se emplean para preparar unos tacos gourmet.

Receta de tacos de gusanos de maguey

Ingredientes

  • 100 gramos de gusanos de maguey
  • Un chorrito de aceite vegetal
  • Algunas tortillas frescas
  • 1 diente de ajo
  • 1 chile guajillo
  • Sal y pimienta

Preparación

  • Calienta el aceite y dora lentamente los gusanos en un sector  de la sartén, reduciendo el fuego a bajo.
  • Pela el diente de ajo y rebánalo junto con el chile guajillo, poniendo también a dorar en el otro sector de la sartén.
  • Cuando todo esté doradito, mezcla, salpimienta, deja cocinar unos segundos más y apaga el fuego.
  • Calienta las tortillas por ambos lados y arma los tacos.

En el D.F. puedes comer unos sabrosos tacos de gusanos de maguey en La Casa de los Tacos, situada en Felipe Carrillo Puerto 16, Coyoacán.

Platillos típicos de México con insectos: tacos de alacrán

Los escorpiones o alacranes vivos son peligrosos por el veneno que pueden inocular con el aguijón de su cola, pero ya muertos, capeados o fritos directamente, son un sabroso alimento con sabor a papas fritas.

Son populares en Sonora y Durango, donde se han incorporado como ingredientes de crocantes y exóticos tacos y pizzas.

En la ciudad de Durango, el Restaurante Raíces prepara un delicioso platillo consistente en unos tacos de alacranes. Aunque la receta es secreta, se sabe que los insectos se fríen con mantequilla y ajo y se comen en tacos con frijoles y aguacate.

Si no te apetecen los escorpiones, puedes ordenar bistec al albañil, chicharrón verde de yesca o tinga de pollo, entre otras exquisiteces mexicanas.

Este restaurante es, también, una especie de museo local y se encuentra en el corredor Constitución 106, entre las calles Negrete y Aquiles Serdán.

Receta de platillo mexicano hecho con insectos: cocopaches con pico de gallo

Los cocopaches son especies de chinches de plantas, de varios colores y tamaños. Los preferidos para comer son los más jóvenes, puesto que adultos despiden un fuerte olor que no resulta agradable a todos los olfatos.

Son insectos cuya fortaleza sorprende para su tamaño y no se dejan agarrar fácilmente. Además, se defienden con su pico curvo.

Se comen con pico de gallo en una receta mexicana y dado que se mantienen brillantes como cuando estaban vivos, pareciera que en cualquier momento van a saltar del plato hacia la boca del comensal.

 

¿Eres de hábitos eurocentristas y rechazas el consumo de insectos o ya te has iniciado en esta fascinante experiencia gastronómica? Anímate a probar estas exquisiteces mexicanas y no te arrepentirás, tanto por sus exóticos sabores, como por sus aportes nutricionales.

Comparte este artículo con tus amigos para que también sepan lo que tienen que pedir cuando decidan entrarle a los mejores platillos típicos de México con insectos.

 

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