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17 atractivos naturales de Italia que debes visitar

Italia presume de algunos de los paisajes más fascinantes del mundo en sus costas del Tirreno y el Adriático, en sus islas, montañas alpinas, valles y colinas, donde además se dan vinos, quesos, jamones y otras delicias de calidad.

Estos lugares están rodeados de pueblos y ciudades con un patrimonio artístico e histórico de inmenso valor. Conozcamos los mejores atractivos naturales de Italia.

1. Cinque Terre, Liguria

Es un precioso trozo de costa de la Riviera Liguria formado por 5 pueblos (Vernazza, Monterosso, Corniglia, Riomaggiore y Manarola) en el sector norte del mar Tirreno.

El pueblo más bello es Vernazza con sus templos como las iglesias de Santa Margherita d’Antiochia, San Pedro Apóstol y San Francisco, y el Castillo de Doria, una fortaleza medieval encaramada en una cresta rocosa.

Monterosso al Mare es el más grande de los 5 pueblos con 1400 habitantes. Se distingue por su templo gótico genovés con fachada de serpentina dedicado a San Giovanni Battista y por una imponente estatua de Neptuno frente al mar.

Corniglia es mencionada por Boccaccio en el Decamerón; y su iglesia de San Pedro es la sede del Festival Organístico de Cinque Terre.

Por su parte, Riomaggiore es la localidad más oriental. Está más enfocada a la tierra que al mar. Sus platillos principales son el arroz salado y la sopa de campo, hecha con papas y hierbas aromáticas silvestres.

En Manarola se arma en Navidad el belén más grande del mundo.

2. Archipiélago La Maddalena, Cerdeña

Es un conjunto de más de 60 islas e islotes en el mar Tirreno, al nordeste de Cerdeña. Sus islas más importantes son La Maddalena y Caprera (únicas habitadas), Santo Stefano, Santa María, Budelli, Razzoli, Spargi, Roma, Cardellino y Cala Lunga. En Caprera falleció y está la tumba del líder del Risorgimento italiano, Giuseppe Garibaldi.

El archipiélago tiene un litoral de 180 km con playas de aguas cristalinas color esmeralda y otros parajes de espectacular belleza.

El sistema insular forma parte del Parque Nacional Archipiélago La Maddalena, una superficie protegida decretada en 1996 de más de 20 mil hectáreas, de las cuales el 75 % es área marítima.

Garibaldi era propietario de la mitad de Caprera. El Compendio Garibaldino es un museo que incluye los lugares más importantes ligados a la vida del dirigente.

La isla de La Maddalena tiene un camino escénico para admirar los espacios naturales. En la isla de San Stefano hay una base naval de la OTAN.

3. Scala dei Turchi, Sicilia

Uno de los atractivos naturales de Italia más interesantes es la Escalera de los Turcos, un hermoso acantilado blanco que se eleva sobre el mar Tirreno.

Se encuentra frente a la costa de Realmonte en la provincia de Agrigento en el litoral sur de la isla y recibe su nombre en alusión a los piratas sarracenos que invadían Sicilia procedentes de los territorios musulmanes.

La bella pared caliza escalonada deslumbra con la luz del sol y sus terrazas naturales han sido esculpidas durante milenios por las olas y los vientos salados. Los piratas turcos y arábigos ascendían la pared rocosa para saquear y asolar los pueblos cercanos, como Realmonte.

La Scala dei Turchi se ha convertido en una atracción turística por la singularidad del acantilado de formas peculiares y por los espectaculares paisajes que son visibles desde la cumbre, que abarcan desde la costa de Agrigento hasta Cabo Rosselló.

Su popularidad también ha crecido por las novelas del escritor y cineasta siciliano, Andrea Camilleri y su personaje de ficción, el comisario Salvo Montalbano, que mencionan este y otros espacios naturales de la isla.

4. Langhe, Piamonte

Zona montañosa piamontesa famosa en Italia por sus vinos (Barolo, Nebbiolo, Dolcetto d’Alba, Barbaresco), quesos y trufas. Sus colinas ondulantes están cubiertas de viñedos y de bonitos pueblos medievales con hoteles boutique.

Langhe se encuentra en la provincia de Cuneo, al este del río Tanaro, cuyo paisaje vitícola fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 2014.

Allí se da la exquisita trufa blanca de Alba, considerada por los gastrónomos como una de las máximas cumbres del arte culinario, con precios de hasta 6 mil euros el kilo.

Su principal ciudad es Alba, que presenta en octubre el Festival de la Trufa Blanca al que han asistido personalidades como Alfred Hitchcock, el rey egipcio Faruq I, Joe DiMaggio, Alain Delon  y Gérard Depardieu.

Alba también celebra un festival de música en verano y uno de flores a finales de mayo. La pasta con trufas es uno de los íconos de la cocina albense.

5. Costa Amalfitana, Campania

El litoral de Amalfi, en el golfo de Salerno de la Campania italiana, es una de las principales atracciones de Italia por sus playas y paisajes, así como por sus pueblos y aldeas que emergen de las laderas ofreciendo vistas de la costa tirrena.

Fue parte de la República Amalfitana, una de las ciudades-estado de la península itálica durante la Edad Media.

Su fama como destino turístico es antigua. Boccaccio la menciona en el Decamerón y en Ravello, bella población costera, el compositor, Richard Wagner, se inspiró para crear la escenografía de Parsifal.

El dramaturgo noruego, Henrik Ibsen, escribió en Amalfi, Casa de muñecas, su obra maestra.

La principal ciudad costera es Amalfi, designada Patrimonio de la Humanidad. Su monumento más famoso es la catedral o duomo, consagrada a San Andrés.

San Francisco de Asís visitó el templo en 1218 para honrar las reliquias del apóstol, que para entonces estaban allí.

Otras atracciones de Amalfi son el Museo Diocesano, al lado de la basílica del Crucifijo; la Torre dello Ziro y las fuentes de Sant’Andrea y de Cap ‘e Ciuccio.

6. Gruta Azul, Campania

Capri es una completa fiesta para los sentidos y la Gruta Azul, en la costa noroccidental de la isla, es uno de sus míticos paisajes.

Fue balneario favorito de emperadores romanos y redescubierta para el turismo en 1826 por el poeta y pintor alemán, August Kopisch.

Tiene una apertura parcialmente sumergida en el mar, por donde se filtran los rayos solares dándole un precioso tono azul eléctrico a las aguas.

Cuando la marea baja se abre un espacio de aproximadamente un metro de alto y se puede entrar en embarcaciones pequeñas.

El emperador Tiberio prácticamente convirtió la gruta en un apéndice de su villa capresi.

En 1963 fueron halladas unas estatuas de Poseidón y otras deidades marinas que se supone adornaban la gruta, piezas exhibidas en el Museo de la Casa Rosa de Anacapri.

La gruta cayó en el abandono tras el declive del imperio y comenzó a ser conocida como “caverna maldita” por los supuestos espíritus malignos que la habitaban.

Kopisch y otros amigos pintores y escritores la exploraron en 1826 y le pusieron el nombre de Azzurra (Azul).

7. Lago de Como, Lombardia

Es un lago glacial con forma de Y invertida en Lombardía, al norte de Italia. Es el cuerpo de agua dulce más profundo (416 metros) y de litoral más extenso en el país, ocupando el puesto 3 en superficie y volumen contenido.

Usualmente está en los primeros lugares en las selecciones de los lagos más bellos del mundo, por su entorno natural y urbano.

El lago de Como era un destino de la realeza, la aristocracia y de la gente rica, durante el Imperio romano. Actualmente es refugio de celebridades y millonarios que construyeron estupendas villas.

El novelista romántico, Alessandro Manzoni, contribuyó a la celebridad del lago con su novela, Los novios, y el bote (batel) en el que se fugó la protagonista, Lucia Mondella, es un símbolo del lugar.

En la intersección de las tres líneas que forman la Y del lago se encuentra la bella ciudad de Bellagio.

El 27 de abril de 1945 fue capturado Benito Mussolini en el pueblo ribereño de Dongo. El líder fascista y su amante, Claretta Petacci, fueron salvajemente ejecutados al día siguiente en la cercana población de Giulino.

8. Rocca Calascio, Abruzos

Fortaleza medieval encaramada en una cima rocosa cerca de la ciudad abruza de Calascio, a 160 km al noreste de Roma. Fue construida durante el siglo X y resistió un fuerte terremoto en 1703. Su imagen invernal, en medio del paisaje nevado a 1460 metros sobre el nivel del mar, es impactante.

Rocca Calascio es uno de los castillos más altos de Italia. Cerca de la fortaleza se encuentra un pueblo medieval que es uno de los antiguos símbolos de los Abruzos, que se comunicaba con el castillo por un puente levadizo de madera donde ahora hay una rampa.

Por el éxito de la novela, El nombre de la rosa, de Umberto Eco y la consiguiente película, el castillo ganó popularidad como destino turístico. Desde el lugar hay espléndidas vistas del paisaje, incluyendo el Gran Sasso, Velino-Sirente, Maiella, Monti Marsicani y el Valle del Tirino.

9. Termas de Saturnia, Toscana

Italia fue bendecida con paisajes espectaculares formados por montes nevados, playas, islas, valles y lagos. También con varias aguas termales y las Termas de Saturnia, uno de los atractivos naturales de Italia más hermosos y saludables. Los etruscos y romanos creían que fueron formadas por un rayo lanzado por Saturno.

Se localizan en el municipio toscano de Manciano, a menos de 3 km al sureste de la localidad de Saturnia y a 2 horas y media en coche de la ciudad de Florencia. Son llamadas también las cascadas del molino (cascate del mulino). Son aguas ricas en sulfuros y otros minerales son buenas para el cuerpo.

Los patricios y potentados romanos las convirtieron en lugar para vacacionar y al igual que los baños de Roma, eran sitios donde se mezclaba la política y el placer.

Al pie del balneario está el Terme di Saturnia Spa & Golf Resort, un elegante hotel 5 estrellas construido con mármol traventino y dotado de lujosas habitaciones.

10. Laguna de Venecia, Véneto

La laguna y las más de 100 islas donde se encuentra la gran ciudad véneta es un espacio cerrado al lado del mar Adriático.

Los venecianos y turistas se mueven en los dos principales medios de transporte del archipiélago: los vaporettos y las góndolas.

Sobre la infinidad de canales hay más de 400 puentes, algunos icónicos como Rialto, los Descalzos, los Suspiros, la Academia, la Constitución, las Agujas y la Paja.

La plaza y basílica de San Marcos, el Campanile y el palacio Ducal, encabezan la cantidad de monumentos que hacen de Venecia una de las principales joyas arquitectónicas e históricas de la humanidad.

La gastronomía local tiene platos simbólicos como el hígado de ternera a la veneciana, las sardinas fritas, el mouse de bacalao salado, los frutos del mar rebozados, los cangrejos tiernos fritos, el arroz con panceta frita y el tiramisú.

El Carnaval de Venecia es mundialmente famoso por su vistosidad, especialmente por sus máscaras y trajes.

11. Islas Eolias, Sicilia

Según la mitología romana, en este archipiélago siciliano Eolo regaló un odre lleno de vientos favorables a Ulises y el dios del fuego, Vulcano, tenía la fragua y la forja en la que fabricaba los rayos de Júpiter.

Está situado en el mar Tirreno, al noreste de Sicilia e integrado por 7 islas: Lípari, Vulcano, Estrómboli, Salina, Alicudi, Filicudi y Panarea.

El archipiélago comenzó a recuperar su población a partir de los años 1970 por la actividad turística, tras un despoblamiento ocasionado por la filoxera (plaga de la vid). Ahora es un destino para los amantes del mar y de la mitología declarado Patrimonio de la Humanidad en el 2000.

La isla mayor es Lípari, por lo que conjunto también es llamado Islas Lípari. Estrómboli es conocida por su volcán activo que se eleva 924 metros sobre el mar y 2000 metros desde el lecho oceánico.

La gastronomía local gira en torno a los productos capturados y cosechados en las islas, especialmente frutos de mar, aceitunas, alcaparras, uvas, higos y almendras.

12. Val d’Orcia, Toscana

El valle toscano de Orcia es un paisaje de suaves e idílicas colinas enclavado en la provincia de Siena, a 57 km al sureste de la ciudad donde se corre el famoso palio.

El espacio es cruzado por el río Orcia y está cubierto de viñedos, granjas rústicas y de pueblos y pequeñas ciudades de ensueño como Pienza, Radicofani y Montalcino.

Val d’Orcia fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 2004 por su riqueza natural, artística y cultural, particularmente gastronómica.

Pienza tiene un inmenso acervo arquitectónico y es capital del afamado queso pecorino toscano, una exquisitez elaborada con leche de ovejas criadas exclusivamente con pastos locales, que ya era ensalzada por Plinio el Viejo hace casi 2000 años.

Montalcino se encuentra al oeste de Pienza, al final del valle y su fortificación es del siglo XIII. El museo Riuniti, recinto de arte civil y religioso, destaca por sus obras de la escuela sienesa.

Junto con el Chianti y el Carmignano, el Brunello di Montalcino es uno de los encumbrados vinos toscanos.

13. Riserva dello Zingaro, Sicilia

Esta reserva en la costa noroccidental de Sicilia se convirtió en 1981 en el primer espacio protegido de la isla. Está a 126 km al oeste de Palermo con una superficie de 1650 hectáreas de tierra y mar, con bellos paisajes de calas de aguas azules, abruptos acantilados, playas de piedras blancas y montañas que acogen una amplia diversidad de especies.

El principal acceso es por la autopista de Castelmare del Golfo tomando el desvío hacia el pueblo costero de Scopello. Las personas que vienen de San Vito lo Capo hacen el camino inverso hasta Torre dell’Impiso. En Scopello hay un estacionamiento en la entrada y un área de picnic ya dentro de la reserva.

Una de las calas más frecuentada es Punta Capreria. Las más tranquilas son Berretta, Calla della Disa, Torre dell’Uzzo y Marinella.

Hay varias rutas de senderismo entre la costa y las montañas con bellas vistas y la posibilidad de observar la fauna de la reserva, especialmente aves como pardela pichoneta, pardela cenicienta, paiño, halcón peregrino, buitre leonado y águila de Bonelli.

14 Castellucio di Norcia, Umbría

Castellucio di Norcia, pequeño pueblo enclavado en los montes Apeninos, es otro de los atractivos naturales de Italia en la región de Umbría, con sus campos floridos de amapolas, margaritas, tréboles y narcisos, en primavera y verano. Está en recuperación después de los destructivos terremotos de 2016 y 2017. Las lentejas que se producen en el pueblo son famosas en Italia por su sabor.

Se encuentra al lado del Parque Nacional Monti Sibillini, espacio protegido de 69 mil 722 hectáreas con entretenimientos ecoturísticos como senderismo, ecuestre, observación de la naturaleza y en invierno, deportes de nieve. El turismo de spas y sus balnearios de aguas termales también están disponible en el parque.

Castellucio se encuentra a 1452 metros sobre el nivel del mar, siendo una de las comunidades más altas de los Apeninos.

Algunos lugares de interés cercanos son el lago Pilato, la cueva de la Sibila y la cima del Redentor, la mayor elevación de Umbría con 2448 m.s.n.m. Según la leyenda, en esta caverna a 2150 m.s.n.m. vive un mago que predice el futuro.

15. Dolomitas, Trentino-Alto Adigio

Las Dolomitas son una cadena montañosa de los Alpes del Sur en el norte de Italia, formada principalmente por depósitos de dolomita, mineral que le da el nombre.

Un sector de la montaña penetra en Austria, donde recibe el nombre de Dolomitas de Lienz. También son llamadas “montañas pálidas” y constituyen un popular destino para esquí, senderismo, alpinismo y otros deportes.

Dolomiti Superski es el principal lugar de Italia para esquiar con una superficie de 3000 km2 y cerca de 1200 km de pistas, que pasan por las provincias de Trento, Bolzano y Belluno.

Hay una docena de áreas de esquí que aseguran la práctica del deporte entre diciembre y abril. En el complejo hay populares tours de esquí como Sellaronda y el Tour de la Gran Guerra, que pasa por los principales lugares de Las Dolomitas ligados a la Primera Guerra Mundial.

La cima más alta es Marmolada, llamada la “Reina de las Dolomitas”, con 3343 m.s.n.m. Fue ascendida por primera vez en 1864 por el austríaco, Paul Grohmann, y es un frecuentado destino para el alpinismo. En verano los deportes preferidos son senderismo y escalada.

16. Giardini di Ninfa, Lazio

El Jardín de Ninfa es un monumento natural en el municipio de Cisterna di Latina, en la región de Lazio, a 79 km al sureste de Roma, también conocido como el “jardín más bonito del mundo”.

Se trata de un jardín inglés levantado en 1921 en el sitio donde se encontraba la antigua ciudad medieval de Ninfa, con cientos de especies vegetales autóctonas y exóticas, un cristalino río que forma pequeñas cascadas, corrientes de riego y pintorescos puentes.

Ninfa llegó a ser durante su apogeo una rica localidad con más de 150 casas con áticos, graneros, iglesias, un castillo, puentes, 2 hospitales y otros inmuebles.

Las ruinas de la iglesia de Santa María Maggiore, principal templo del pueblo, y las de algunas casas, fueron incorporadas armoniosamente al jardín.

Entre las plantas que adornan el jardín están nogales, manzanos, arces japoneses, rosales, jazmines, cipreses, plátanos, acacias, cerezos colgantes y avellanos.

El edificio del ayuntamiento que en 1765 había sido convertido en un granero, fue restaurado.

17. Costa degli Dei, Calabria

La Costa de los Dioses, en el litoral calabrés al sur de Italia, es un espacio de paisajes vírgenes y calas protegidas de aguas cristalinas y de un azul turquesa deslumbrante. Se extiende de Pizzo Calabro a Nicotera frente al mar Tirreno, siendo Tropea, en la cima de una colina, su localidad más importante.

Tropea es llamada la “Perla del Tirreno”, una pequeña ciudad de poco más de 6 mil habitantes perteneciente a la provincia de Vibo Valentia.

Según la mitología, fue fundada por Hércules cuando el forzudo héroe paró a descansar después de realizar su Décimo Trabajo, que consistió en abrir el Estrecho de Gibraltar.

El centro histórico de Tropea es de alto valor cultural con varios palacios construidos por la nobleza entre los siglos XVIII y XIX.

Estas villas están encaramadas en los acantilados disponiendo de preciosas vistas del Tirreno. Sobre una roca se encuentra el santuario de Santa María, símbolo religioso de la ciudad construido en el siglo XI.

Atractivos naturales de Italia: monte Vesubio

El volcán activo que domina la ciudad de Nápoles es uno de los principales símbolos naturales de Italia. Está catalogado como uno de los volcanes más peligrosos del mundo porque ocasionó catástrofes y especialmente porque la población en sus alrededores ha crecido significativamente.

Su erupción más famosa ocurrió en el año 79, hace casi 2000 años, cuando sepultó las ciudades de Pompeya y Herculano, ciudad considerada por los romanos como templo de Hércules.

En 1944 despertó de nuevo destruyendo parcialmente a la localidad de San Sebastiano.

Este gigante dormido forma parte de un parque nacional. Puede ser recorrido por hay una carretera que asciende buena parte de la montaña. El último tramo hasta el cráter, de unos 200 metros, hay que hacerlo a pie.

El acceso cuesta 6 euros y hay guías que orientan a los visitantes. Otras atracciones cercanas son las ruinas de Pompeya y Herculano.

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