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10 cosas que hacer en Vancouver cuando llueve

Vancouver es la ciudad más cálida de Canadá, aunque no te dejes engañar por esta premisa. De los 365 del año, un aproximado de 165 son de lluvia, con un clima templado —aunque bastante húmedo— y cielos encapotados.

Esta ciudad de Canadá es incluso comparada con Londres, durante el período de otoño-invierno, dada la presencia constante de precipitaciones. Pero este estado del tiempo no es un impedimento cuando se trata de una de las ciudades más visitadas del país.

Si tu próximo destino es Vancouver y estás consciente de que te esperan varios días mojados, hemos preparado para ti una lista de actividades para que no dejes de disfrutar esta ciudad canadiense… ¡Y no olvides el paraguas!

1. Ir por una Cerveza Artesanal en East Vancouver

Un día lluvioso no es excusa para no disfrutar de una excelente cerveza, mucho más en Vancouver, una ciudad que se caracteriza por sus bares con cervezas artesanales.

Se trata de pequeños locales, de poca capacidad, ambientes cálidos y regidos por sus propios dueños, quienes se dedican a la fabricación de sus cervezas, con diferentes sabores y apuestas originales.

Allí puedes disfrutar de diferentes muestras, llevar cervezas contigo para tu siguiente destino o, incluso, dar tus sugerencias para próximas creaciones.

En días lluviosos será común que encuentres los bares llenos; sin embargo, en el área de East Vancouver estos bares abundan, por lo que con visitar otro tendrás suficiente para disfrutar del servicio deseado.

 2. Explora Granville Island

Esta actividad requiere de algo de exposición a la lluvia y poco temor a mojarte. Se trata de dar un paseo por esta ecléctica localidad de Vancouver que está llena de diferentes locales de arte moderno, fábricas de cerveza y tiendas de manualidades.

La aventura comienza desde cómo llegar, teniendo que utilizar taxis acuáticos (como los de Aquabus o False Creek Ferries), quienes llevan años transportando a los turistas a la localidad.

Además, accederás a uno de los mercados públicos más populares del país: The Granville Island Public Market, donde obtendrás hortalizas, verduras y productos de mar, cosechados y pescados directamente por los lugareños, y de un alto nivel de frescura.

3. Un día para recordar en Steveston

Steveston es una excelente localidad para acceder a pescado fresco, un café caliente y un aire de pueblo cálido, a pesar de la lluvia.

Constituye uno de los puertos de pescadores más importantes de la época histórica de Vancouver, al cual se accede por carretera, luego de una hora de viaje desde el centro de la ciudad.

Durante una época fue la sede oficial de la conserva de Salmón en Canadá y mantiene un aire histórico que lo hace invaluable.

Podrás disfrutar de una merienda deliciosa en alguno de sus cafés, con vista a la desembocadura del río Fraser, además de comprar artesanías y escuchar las historias locales sobre las grandes épocas de pesca.

4. Ríete de la lluvia

Vancouver es una ciudad próspera en lo que a humor se refiere. Cientos de bares y locales comerciales ofrecen espectáculos humorísticos diarios que no se ven limitados por el clima, la hora o el día.

Podrás disfrutar de un stand-up comedy, mientras diluvia afuera. Conseguirás diferentes estilos de comedia que podrán ajustarse al que prefieras e, incluso, al tipo de público que te acompañe.

Mientras tanto, podrás degustar una sabrosa cerveza y algo de camarones rebozados, un antojito común en la ciudad.

5. Una experiencia bohemia en Commercial Drive

Esta área de la ciudad era comúnmente asociada con pizzerías y vida italiana, puesto que se convirtió en la zona preferida para los inmigrantes italianos posterior a la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, hoy se ha dado apertura a mucho más que las costumbres y cultura italiana, dando cabida a un espacio bohemio, con aires europeos, protagonizado por cafés, librerías de firmas independientes, bares, restaurantes de diversos sabores y boutiques de estilo retro chic.

6. Una escapada romántica al Jardín Botánico

VanDusen Botanical Garden es un pequeño tesoro escondido en Vancouver, a menudo opacado por otras atracciones de la ciudad o de localidades vecinas.

Se trata de un destino obligatorio, si estás embarcado en un viaje romántico. En un día de lluvia podrás disfrutarlo casi en exclusividad, aunque a riesgo de mojarte un poco.

Sin embargo, una caminata bajo la lluvia en compañía de tu pareja podría ser de los mejores recuerdos que te llevarás de tu visita a Vancouver.

7. Misterio y aventura en el Museo de la Policía de Vancouver

Aunque a primera instancia, una visita a un museo no suene como una actividad para todo el mundo, Vancouver te ofrece la posibilidad de aguardar tu día lluvioso dentro de las instalaciones de uno de los museos más freak existentes.

El ahora museo era en realidad la morgue de la ciudad, que conserva dentro de sí más de 1500 de los artefactos que eran utilizados en dicha instalación para las autopsias y procesos de investigación.

En este sitio también se guarda un amplio arsenal de armas y dinero falso confiscado en redadas policiales.

Además, podrás disfrutar de una galería que exhibe pruebas reales recabadas en algunos de los crímenes más importantes de la localidad

Dentro de sus atractivos también se incluye un paseo a la cámara de autopsias en su estado prácticamente original desde 1980.

8. Alimenta tu vena geek

Vancouver ofrece uno de los mejores centros de ciencia en el mundo y se trata del Science World, una edificación impresionante ubicada en False Creek, que ofrece constantes exhibiciones interactivas acerca de tópicos científicos de la vida cotidiana.

Realmente llamado Telus World of Science desde 2005, conserva su nombre popular entre los lugareños y turistas, quienes reconocen a este centro como una de las mejores atracciones para disfrutar y conocer, en especial en familia.

Si lo visitas, no puedes perderte la exposición BodyWorks, donde podrás escuchar el sonido de un tambor gracias al latido de tu corazón, averiguar qué tanto puedes saltar, cómo lucirás en 50 años y conocer sobre la biología interna de tu cuerpo.

9. Nadar bajo techo

Que esté lloviendo afuera no significa que no puedas disfrutar de un chapuzón en piscinas temperadas y alejado de la lluvia.

Vancouver ofrece 3 increíbles opciones de piscinas públicas bajo techo, donde tendrás acceso a un poco de natación y diversión familiar en un día de lluvia. Si visitas la piscina Kitsilano, incluso disfrutarás de agua templada.

10. Diversión en el hielo

Aunque Vancouver no es precisamente una ciudad de nevadas, sí cuenta con pistas de patinaje y las ofrece como una posibilidad de diversión frente a la lluvia.

A lo largo del año dispone de tres pistas de patinaje bajo techo para el disfrute familiar, que se agrandan en número hasta ser cinco entre los meses de septiembre y marzo.

Si no eres muy diestro con el tema del patinaje, debes saber que todas las pistas ofrecen clases y equipo de protección, además de personal responsable para ayudarte en cualquier emergencia.

 

Si estás por viajar a esta localidad de la Columbia Británica y temes por tu itinerario durante los días de lluvia, ya sabes que un paseo al museo, algo de cerveza, un poco de comedia y una escapada romántica figuran en las opciones. ¡El turismo no se detiene por una llovizna!

Si has disfrutado de nuestro recuento o conoces más destinos para disfrutar de un día de lluvia en Vancouver, no olvides compartirlo en los comentarios.

 

 

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